El ciudadano Kane español
El pasado sábado falleció Jesús de Polanco y, aunque no les gusta la comparación con William Randolph Hearst, más conocido como «Ciudadano Kane» gracias a Orson Welles, la comparación es inevitable.
Jesús de Polanco, partiendo de unos orígenes humildes, llegó entre otras cosas a controlar el periódico que, durante el postfranquismo inmediato y hasta bien entrada la transición, tuvo mayor prestigio en España, incluso muy por encima de otros diarios con una historia mucho más larga como el ABC.
Lamentablemente, ese prestigio se acabaría dilapidando al convertir el periódico en el órgano de un partido político concreto y perder esa vitola de «diario independiente de la mañana» que sigue luciendo aunque pocos se la crean.
Jesús de Polanco creó un imperio mediático-político donde, como mínimo, importan tanto las personas como las estructuras. Ya tuvimos en España una experiencia de alguien -Franco- que dijo que a su muerte quedaba todo «atado y bien atado» y parece que no fue así. ¿La designación de un sucesor en el imperio Prisa puede ser algo parecido?
Jesús de Polanco mantuvo hasta poco antes de su muerte una presencia discreta dejando que fueran otros los que aparecieran en el escaparate pero manteniendo el poder. Un ejemplo paradigmático de esto es Juan Luis Cebrián.
En la época de mayor esplendor de El País, Cebrián fue su director y tal vez llegó a considerar que, como con los Reyes Católicos, podía decirse aquello de «Tanto monta, monta tanto Cebrián como Polanco». Craso error. Cebrián fue desactivado lanzándolo a las alturas organizativas y alabando su ego con una entrada de difícil justificación en la Real Academia de la Lengua pero retirándole el poder real.
La sucesión de Polanco no es simplemente un problema de rellenar un «slot» y ningún protocolo familiar ni ninguna designación directa van a resolverla. ¿Van a conformarse Cebrián y algún otro con ese papel del que «reina pero no gobierna»? ¿Da Ignacio Polanco el perfil para sustituir a su padre? Para bien y para mal, es muy posible que no aunque también es posible que no existieran muchas opciones.
Hearst ha habido muchos pero «ciudadanos Kane» sólo uno. Los próximos meses nos dirán si Polancos puede haber también muchos pero «Jesús del gran poder», como a menudo fue llamado, solo uno.
