Memoria histórica en ruinas
Arquitectura palentina-1El verano es, para muchos, la única oportunidad que se tiene de ponerse al día en lecturas pendientes, de practicar deporte con un poco más de intensidad y hasta de asombrarse de algunas cosas.
Este año he pasado buena parte de las vacaciones en la «Castilla profunda» y he tenido ocasión de comprobar de primera mano cómo hay determinado tipo de «memorias históricas» que, al parecer, no le interesan a nadie. Como el tiempo ha acompañado, todos los días he podido dar un paseo en bicicleta y, teniendo en cuenta que mi alcance máximo es de unos 20 kms. considerando que además hay que volver y eso hace 40, esos míseros 20 kilómetros desde el punto de partida han sido suficientes para ver que tenemos un patrimonio histórico en ruinas.
El punto de partida ha sido Villerías de Campos en la provincia de Palencia. Desde allí, se pueden alcanzar dentro del radio de 20 kilómetros lugares como Boada, Capillas, Castromocho, Ampudia, Valoria, Villarramiel, Meneses, Montealegre, Torremormojón, Baquerín, Pedraza, Revilla, Mazariegos y Medina de Rioseco. Basta con eso para darse cuenta de las salvajadas que se han podido cometer por acción u omisión/abandono.
Villerías de Campos tiene una iglesia del siglo XIII cuya entrada es digna de un taller de chapa y pintura. ¿Motivo? Algún pretérito titular de la parroquia pensó que era mejor eliminar un enrejado de forja para, en su lugar, poner unos cristales traslúcidos y una puerta de metal -al estilo de un taller- porque supuestamente, de esa forma, el atrio se convertía en lugar de reunión. Para ello, se eliminaron también algunos mosaicos del suelo pero, ya puestos, lo mismo daba. Huelga decir que la puerta del presunto lugar de reunión está siempre cerrada y, por tanto, ahí no se reúne nadie.
Boada tiene una rareza artística en unas condiciones lamentables. No es frecuente encontrar en la provincia de Palencia, zona de arte románico por excelencia, manifestaciones del arte mudéjar. Pues bien, Boada tiene una torre con forma de pirámide truncada claramente mudéjar y…apuntalada desde hace años porque deben faltar los fondos o las ganas para completar la restauración.
Capillas repite corregido y aumentado el problema de Villerías: Una torre de piedra con un campanario restaurado con ladrillo, modelo de actuación que les debió gustar y han repetido a lo largo y a lo ancho de toda la iglesia. Castromocho tiene dos hermosas iglesias y una torre de reloj en las que, al menos, no se han hecho salvajadas pero su estado de conservación, especialmente el de una de ellas, deja bastante que desear.
Baquerín es, virtualmente, un pueblo abandonado y la iglesia no es, por ello una excepción. Torremormojón tiene una hermosísima torre pero, nuevamente, se aprecia la necesidad urgente de restaurar el conjunto.
Pedraza tiene, tal vez, una de las iglesias más nuevas de la zona -entendiendo como «nuevo» en este contexto el siglo XVI- y se aprecian claramente elementos renacentistas especialmente en la torre. Eso sí, debe ser que el tema de la conciliación del trabajo y la vida familiar es una necesidad mucho más antigua de lo que nos cuentan y le han adosado una casa que machaca toda la estética del lugar.
Creo que se acaba mucho antes mencionando lo que está bien: la Colegiata de A mpudia y la iglesia de Medina de Rioseco. También se han salvado bastante bien las iglesias de Valoria, Meneses y Montealegre aunque, en este último caso, el efecto queda compensado por el destrozo sufrido por su magnífico castillo que, en su día, fue comprado con la intención de demolerlo y aprovechar la piedra en obras civiles. Como consecuencia, a su torre del Homenaje le faltan 20 metros para alcanzar su altura original.
Eso sí, en la mayoría de las iglesias, fuera cual fuera su estado de conservación podía verse una placa de «Caídos por España» con una serie de nombres de personas del pueblo muertas en la guerra encabezados siempre por el de José Antonio Primo de Rivera que, al parecer, murió en todos los pueblos de España en lugar de hacerlo sólo en Alicante como algunos creíamos. Supongo que los artífices de «la otra memoria histórica» han preferido no ver las placas porque, en caso de verlas para ordenar su retirada, resultaría difícil de explicar que habían visto la placa pero no el resto de la iglesia y su lamentable estado.
NOTA.- Que me disculpen los de Valladolid por haber nombrado al fichero genéricamente como «arquitectura palentina» por haber en él fotos de Montealegre y de Matallana.
