N-word

El asunto de lo políticamente correcto llega aquí a tales niveles que, cuando vuelva a España, creo que voy a ver a Zapatero y a Bibiana Aído como si fueran reencarnaciones de Millán Astray. Anteayer veía el programa de Larry King en la CNN y éste entrevistaba a una señora que había cometido el pecado nefando de decir varias veces la n-word en su programa.

La n-word, como alguno más rápido que yo puede haber adivinado es negro que aquí, dicho en algo parecido al español y pronunciado así como nigrou es un insulto. Vale; aceptemos que nigrou es aquí un insulto y por eso hablan de afroamericanos para referirse a lo que nosotros llamamos con toda naturalidad negro porque no tiene esa connotación de insulto. ¿Es preciso que señores muy creciditos se comporten como niños en la escuela chivándose a la seño de que «Pepito me ha llamado hijo de pu…y lo que sigue»?

Aparte de dedicarle fácilmente dos horas al asunto, señores con un aspecto muy serio hablaban de la n-word y cuando, por aquello del interés del documento gráfico, reprodujeron el programa donde la pecadora en cuestión había pronunciado la palabra prohibida…¡¡utilizaban el pitido para que no se oyera la palabra malsonante!!

Aunque no recuerdo la cita exacta, en Crimen y castigo de Dostoievsky el juez afirmaba que le encantaba tener como acusados a personas inteligentes porque ellos solitos se acababan liando y le daban el trabajo hecho. Cuando se ven episodios como lo del proyecto de mezquita en la zona Cero y ahora esto, dan ganas de darle la razón a Dostoievsky. ¿No se están liando ellos solitos? Acabarán haciendo realidad esto:

http://www.islaperegil.com/cena_de_navidad.htm

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