En aviación, cuando no sepa como resolver algo…regúlelo

Hay temas que son difíciles de resolver y, como ejemplo, hace poco escribía en la revista del Sepla sobre el problema de cómo regular el tiempo de descanso sin incurrir ni en riesgos ni en abusos…pero he aquí que, de repente, un libro que estaba releyendo sobre la automatización en aviación me ha hecho ver la luz:

Cuando no se sepa qué hacer, escríbase una norma.

¿De qué otra forma pueden interpretarse las siguientes palabras tomadas literalmente del libro?

Flying of automated aircraft made by different corporations may also degrade a pilot’s abilities to adequately control the aircraft…One aircraft manufacturer’s automated aircraft flying seems to be the most appropriate way of simultaneously using pilots to fly two aircraft types. But even in this case crew errors are possible, because of visible of hidden differences between aircraft cockpit hardware and software.

To avoid pilot errors introduced by the effect of simultaneously operated aircraft, recurrent ground, simulator and airplane pilot training for both aircraft types should be conducted systematically in accordance with regulations established by the state aviation authority.

Dicho de otra forma, pueden producirse problemas que no tenemos muy claro cómo resolver pero, si seguimos las reglamentaciones, la cosa se resuelve mágicamente porque, al parecer, el regulador sí sabe cómo resolverlo.

El problema existe y, desde luego, tiene una solución que los reguladores no van a adoptar porque puede afectar muy seriamente a la explotación: La asignación de cada piloto a una flota específica evitando que las mismas personas pueden llevar aviones de cabina parecida o igual pero de muy distintos tamaños y características.

De esta forma, se evitarían casos como el de una tripulación, entrenada en el Airbus A340-300 que es enviada a volar un Airbus A340-600, mucho más pesado, y por error introduce unos datos de peso al despegue perfectamente coherentes para el 300 pero que les podría haber costado un serio disgusto en el 600 si otra persona no advierte antes el error.

La transferencia negativa, que es como se llama ese fenómeno, se produce con más facilidad entre cosas que se parecen que entre cosas que son muy distintas.

Es cierto que si se vuelan aviones de distintos fabricantes se dará otro tipo de problemas, por ejemplo, la tendencia a volar en lo que podríamos llamar la «línea media» que pueda ser válida para distintos aparatos pero no tener muy claro cuál es el comportamiento del aparato si, por cualquier circunstancia, es necesario bordear los límites de sus capacidades.

No son situaciones fáciles ni para los pilotos ni para los operadores ni para el regulador que no puede simplemente prohibir sabiendo el impacto económico que causa en un entorno de extrema competencia.

Poner el problema encima de la mesa está bien. Decir que, como no hay una solución cerrada, fácil de aplicar y para siempre, sigamos los procedimientos es simplemente ridículo. El problema seguirá ahí y, eso sí, si alguien se estampa siguiendo las normas, se podrá decir que se ha estampado como un profesional.

Triste consuelo.

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