Argentina…la historia se repite
Empezaré por solidarizarme con mis muchos amigos argentinos porque no se merecen los políticos que les han caído en suerte. La solidaridad es además tanto más completa en cuanto que nosotros probablemente tampoco nos merecemos los nuestros pero así les va y así nos va.
Hace tiempo pude vivir un episodio que tenía bastante parecido con lo que ahora mismo está ocurriendo en relación con Repsol-YPF: Durante aproximadamente un par de años, tuve que ir una vez al mes a Buenos Aires -era la época de la paridad forzada peso/dolar- y encontraba cosas que me resultaban asombrosas no sólo por sí mismas sino por la naturalidad con que eran aceptadas como parte del paisaje: En mi primer viaje, olvidé meter en la maleta un cinturón de vestir y al ir a comprar uno me encontré con la primera sorpresa: Pertenecía al tipo de artículos que la gente compraba a plazos. Una vez descubierto esto, traté de indagar un poco más y encontré que se compraban a plazos altavoces para walkman, software de entretenimiento e incluso la compra diaria…todo ello a unos módicos intereses de aproximadamente un 40% anual.
Argentina era entonces carísima y comer en un restaurante de menú podía salir por unos 20 dólares yendo el resto de las cosas en consonancia. La empresa con la que trabajaba llegó al acuerdo de que los gastos se pagaban allí en metálico y, sabiendo que volvía al mes siguiente, antes de subirme al avión de vuelta cambiaba los pesos a dólares en el Banco de la Nación Argentina en el aeropuerto porque aquello no tenía pinta de poder sostenerse y no quería verme con billetes que no valían ni el papel en que estaban impresos en el bolsillo.
Un tiempo después vino la ruptura de la paridad peso-dólar y el «corralito». Algunos Bancos españoles protestaron porque aquello era un incumplimiento flagrante de lo que les habían prometido y era un expolio. Tenían razón pero…si alguien sin más información que la que le proporciona su propio olfato, como era mi caso, estaba viendo que esa situación no era sostenible ¿los excelentemente pagados analistas de los Bancos con inversiones en Argentina no sabían que no iban a poder cumplir esa promesa?
Los Bancos se quejaron con razón por una promesa incumplida pero ellos sabían perfectamente que esa promesa no la iban a poder cumplir. Mientras tanto, estuvieron disfrutando de un mercado en el que se manejaban intereses por encima del 30% y en dólares.
Ahora viene el caso Repsol. Cuando Repsol entró en YPF ¿no sabía nada de cuál era la seguridad jurídica en Argentina? Lo mismo es aplicable a los distintos Bancos que andan por allí o a empresas como Telefónica. No pretendo justificar el robo, que lo es, pero para poner las cosas en su sitio y que tanto los potenciales inversores como los propios argentinos saquen sus consecuencias hay dos reglas que no se van a poder eludir mientras no cambie la situación:
- Las empresas que vayan a Argentina buscarán el dinero fácil y rápido sabiendo que la ausencia de seguridad jurídica hará que, en algún momento, sean atracadas. El atraco está descontado y lo único que puede ocurrir es que se presente antes del momento en que lo habían previsto; si no es así, y puesto que el atraco forma parte del juego, habrán ganado bastante dinero.
- Un país no puede funcionar sin seguridad jurídica. Cuando todo queda reducido a un juego entre tahúres, no pueden esperarse inversores propios ni ajenos que puedan contribuir a levantar el país. Todo el que llegue lo hará para ver qué puede sacar de la forma más fácil y rápida posible y lo peor: Si no lo hace así, es tonto. Eso es lo que está primando una actuación como la que hoy se produce con Repsol y en un pasado aún no muy lejano se produjo con el famoso «corralito». Las principales víctimas son los propios argentinos y los beneficiarios sus políticos y los especuladores que hayan sabido medir bien los tiempos.
Una lástima. Los argentinos no se lo merecen pero eso es lo que tienen.
