¿En qué se parecen un linuxero, un forofo de Android y uno de Apple?

Todos están de acuerdo en algo: Lo peor que existe es Windows y, sin embargo, sigue copando las pantallas de una inmensa mayoría de los ordenadores personales. ¿Es tan malo? Sobre el asunto de los sistemas operativos hay mucho que hablar y nadie lo ha hecho tan brillantemente como Neal Stephenson en «En el principio fue la línea de comandos» antes de que derivase a la ciencia-ficción con igual brillantez.

Cuando a uno le gusta cacharrear -es mi caso- acaba encontrando evidencias de distinto signo y si, además, se esfuerza por ser objetivo y no ocultar evidencias que no le gusten, seguro que va a encontrar para todos los gustos. Ahí van las mías para quien le puedan servir a quien esté pensando en cambiar de ordenador o, al menos, de sistema operativo:

  1. Tengo dos ordenadores que deberían estar ya jubilados pero gracias a una instalación de Linux están como unos chavales. Linux requiere mucha menos potencia de máquina que Windows y ordenadores que a duras penas son capaces de correr el XP se pueden marcar auténticos sprints simplemente sustituyendo Windows por Linux. A tener en cuenta.
  2. Mi ordenador habitual es un «falso portátil» con Windows 7 de 64 bits que estuve a punto de cambiar a principios del verano. El motivo es sencillo: Después de darle al botón de arranque me daba tiempo a tomar un café -con churros y en el bar después de ducharme y vestirme- y, con un poco de suerte, a la vuelta ya tenía la pantalla inicial. A partir de ahí, la velocidad era aceptable. El ordenador que utilizo estando de viaje es mucho más rápido -un Sony con 8 Gb, i7 y también con Windows 7- y, sin embargo, he llegado a una situación en que, sin cambiar el sistema operativo, la velocidad de ambos es muy semejante. ¿Milagro? No; cambio de disco.
  3. Un SSD en lugar de un disco duro «normal» puede hacer milagros siempre que se tengan 4 Gb. o más de memoria y se tomen precauciones como desactivar la desfragmentación automática y se elimine el fichero de intercambio. Si esto último hace cascar al Windows, mejor poner el fichero de intercambio en un disco externo que en el SSD. La diferencia llega hasta el punto de no notarse diferencia entre el comportamiento de todo un i7 con 8Gb. de memoria frente a un CentrinovPro2 al que no se le pueden instalar más de 4 Gb. de memoria. Por cierto, el Sony con el i7 tiene también un disco SSD. El arranque hasta tener Windows 100% operativo dura unos 30 segundos en ambos casos.
  4. Cuando se hacen comparaciones con la rapidez que tienen los tablets nos olvidamos de dos cosas: Raramente se encuentran apagados por completo sino que suelen estar suspendidos por lo que el arranque, en la mayoría de los casos, no es tal arranque. Desde la situación de apagado total -no suspendido- mi tablet con Android 3.2 tarda prácticamente lo mismo que cualquiera de los dos ordenadores con Windows. Por cierto, los tablets no tienen disco duro con lo que también eliminan ese cuello de botella que, en mi caso, he eliminado de forma expeditiva para poder trabajar con Windows con cierta rapidez.
Probablemente hay muchas razones para preferir un sistema operativo a otro y, puesto que Neal Stephenson lo explica mucho mejor que yo y acompaño el vínculo a su explicación, no voy a intentar detallarlas. También es cierto que, a veces, las comparaciones se hacen en condiciones muy distintas para cada uno de los sistemas que se trata de comparar. Está ya anunciado el primer ultrabook, es decir, la primera copia del McBook Air no hecha por Apple y es de esperar que corra con Windows y también es de esperar que sea lo suficientemente rápido y ligero para que los fabricantes de tablets les puedan tener algún miedo.
No siempre se cambia de ordenador por necesidad y a quien quiera hacerlo por capricho o por aquello de estar a la última poco se le puede decir. Si alguien TIENE QUE cambiarlo porque se le ha convertido en un artefacto lento y que no sirve para trabajar con él, dos recomendaciones:
  1. Si no utiliza aplicaciones que requieran correr bajo Windows, instalar Linux: La tortuga empezará a volar.
  2. Si tiene que seguir pegado a Windows y tiene 4 Gb. de memoria o más, un SSD puede ser una buena solución: Cierto que un SSD grande es todavía muy caro pero hay una buena solución que es aconsejable incluso en ausencia de SSD: Guardar los datos en un disco externo y los programas en el interno. Con esta simple práctica, es difícil que no se encuentre un SSD con tamaño suficiente para guardar todos los programas y sin que se vaya demasiado de precio y, además, el disco externo puede utilizarse para tener ahí el espacio de intercambio si se tiene poca memoria.
Por supuesto, no soy un técnico en el asunto y todo esto son las cavilaciones de alguien que ha aprendido a cabezazos, o sea, por ensayo y error. Precisamente por eso, espero que puedan ser útiles.

Anonymous y el 11M

Hace pocos días se publicaba la amenaza de Anonymous de publicar datos sobre el 11M en vísperas de las próximas elecciones del 20 de noviembre. Es inevitable preguntarse quiénes son Anonymous, por qué amenazan con eso y que verosimilitud tiene tanto la amenaza como la información o desinformación que eventualmente pudieran publicar en esas fechas.

En España surgió hace pocos meses la noticia de que habían detenido a la cúpula española de Anonymous, noticia especialmente ridícula porque, al contrario que Wikileaks, no tiene una cúpula reconocible a la que se pueda ni detener ni darle una medalla. Es un tipo de organización que tiene claras ventajas porque, si se descabeza una rama muy activa, siguen funcionando otras e incluso pueden crecer algunas nuevas pero también tiene su inconveniente: Una organización en red es relativamente fácil de infiltrar por alguien que tenga interés en hacerlo; seguramente a estas alturas es difícil diferenciar entre los auténticos Anonymous y agentes de inteligencia de distintos países que se puedan haber colado en la red con distintos propósitos como, por ejemplo, mantenerla lo más controlada posible o difundir falsas informaciones que tengan elementos de verosimilitud pero que no puedan ser rastreadas.

El otro elemento de la ecuación es el 11M: La versión oficial del 11M es tan creíble como que el asesinato de JFK fue planeado y ejecutado en solitario por Lee Harvey Oswald, asesinado por Jack Ruby, que moriría poco después en la cárcel, en presencia de la policía. Por muchos watios que les quieran poner a los altavoces y mucho que llamen conspiranoico a quien no comulgue con las ruedas de molino de la versión oficial, hay un hecho incontrovertible y varias cosas que no sabemos: El hecho es que el 11M fue diseñado para dar un vuelco a unas elecciones inmediatas y lo que no sabemos es quién, por qué y para qué. La versión oficial no da respuesta a ninguno de estos tres puntos.

Dicho esto, es un tema en el que hay pocos o ningún santo: El PP sabía que, si había sido ETA, Zapatero se iba por el inodoro y con él el PSOE; el PSOE sabía que si podía conectar el atentado con la guerra de Irak era el PP el que se iba por el inodoro. De ahí que unos se apresuraron a lanzar a los cuatro vientos la hipótesis de ETA mientras que otros -singularmente Iñaki Gabilondo, quien da lecciones de ética periodística- hablaron de terroristas suicidas depilados y con varias capas de calzoncillos.

En vísperas del 20N nos encontramos en un escenario parecido al del 14M de hace siete años: Alberto Sotillos mencionaba en Twitter la paradoja de que se huela mayoría absoluta del PP teniendo el peor candidato posible frente al mejor candidato posible por parte del PSOE. No entraré en las valoraciones de los candidatos pero, efectivamente, las distintas encuestas apuntan a una mayoría absoluta del PP…igual que en 2004. Éste es el escenario en el que Anonymous amenaza con publicar datos sobre el 11M en vísperas de las elecciones generales. ¿Serán datos que produzcan un vuelco electoral como el de 2004 o datos que aumenten la mayoría absoluta llevando al PSOE hasta la fragmentación y desaparición como partido nacional?

No me atrevo a hacer apuestas pero cualquier cosa que publicase Anonymous ,sean quienes sean los beneficiados y los perjudicados, implican varias preguntas: ¿Es verdad, se trata de documentos falsos o, incluso en el caso de ser auténticos, se están omitiendo otros que pudieran inclinar la balanza en sentido contrario? Una vez despejadas las dudas sobre el qué, al igual que ocurre aún con el 11M, quedarían varias dudas a resolver con respecto a Anonymous: Quién, por qué y para qué.

Si son capaces de responder a estas preguntas, Anonymous, caiga quien caiga, estará prestando un servicio que  hasta el momento la Administración de Justicia ha negado. Si no van a hacerlo, mejor que se callen y miren bien quién, por qué y para qué está con ellos.

¿Quién quiere mi voto?

Las campañas electorales ya se parecen a la «Semana Fantástica» de El Corte Inglés que nunca dura una semana sino quince días o más. Llevamos ya meses, si no años, de campaña electoral pero hay muy pocos que toquen los temas básicos. Hay un «totum revolutum» en el que se meten juntos temas principales con secundarios, causas y efectos.

Espero que los candidatos de los distintos partidos establezcan su posición respecto a varios temas básicos. ¿Por qué son básicos éstos y no otros? Porque están detrás. Podemos quejarnos de la corrupción pero si el corrupto puede acabar en la cárcel y nunca va a salir elegido, tiene un incentivo para dejar de serlo. Podemos quejarnos de un sistema que ha dado la llave de los gobiernos a grupos minoritarios pero mientras los más grandes crean que lo tienen más fácil comprando a éstos que discutiendo con otros más difíciles de comprar tampoco cambiará nada y así sucesivamente. Por ese motivo, me gustaría conocer una posición muy clara de los candidatos sobre unos poquitos puntos, nada más que ésos:

  • Independencia del poder judicial: El PSOE la machacó y hay que decir en su descargo que muchos jueces provenían del régimen anterior y podían torpedear procesos de cambio necesarios; una vez pasado ese momento, el PP prometió recuperarla y, en lugar de eso, pactó con el PSOE el mecanismo para nombramientos políticos en los órganos judiciales. Los escandalosos fallos del Tribunal Constitucional, de la Audiencia, los criterios cambiantes de acuerdo a la conveniencia del Gobierno de los sucesivos Fiscales Generales del Estado  y otros escándalos como los de los jueces-políticos que se van a cazar con ministros dejan claro que no se puede permitir ni un minuto más que los políticos metan la mano y nombren los cargos del poder judicial. No hablemos ya de situaciones donde, gracias a la politización de los tribunales, la «inmunidad» se convierte en «impunidad». ¿Quién le va a poner el cascabel a ese gato?
  • Revisión de la ley electoral: Los grandes partidos se quejan con la boca pequeña del chantaje a que los someten los nacionalistas pero nunca han mostrado una iniciativa hacia posibilidades como la circunscripción única por la cual un voto vale lo mismo en cualquier parte del territorio. Hay una buena razón para ello: Efectivamente, los nacionalistas salen beneficiados pero los principales beneficiados del actual modelo electoral no son ellos sino los propios grandes partidos. Sáquese el cálculo de número de votos y número de escaños y se verá que existen grandes beneficiados y grandes perjudicados como IU y UPyD que, por añadidura, pueden tener una posición menos maleable. Los nacionalistas, en general, pueden definirse por un chiste del primer libro de Forges -cuando Forges era Forges- donde la fórmula para el juramento de un cargo era ni más ni menos que «Juro mi más inquebrantable adhesión a lo que haga falta». Es más fácil manejar a alguien que viva según el principio forgiano que a alguien que quiera poner encima de la mesa principios ideológicos, acertados o equivocados pero ése es otro tema. ¿Voluntarios?
  • Listas electorales abiertas: Mientras la decisión sobre quién va en las listas y en qué puestos esté en manos de las jerarquías de los partidos, está claro que los diputados obedecerán a estas jerarquías. La experiencia de diputados que no han pisado en su vida la provincia por la que son diputados es todo un síntoma de que los que menos importan son los ciudadanos a los que dicen representar. Si el ciudadano puede exigirle a «su» diputado y es libre de elegir los nombres sin una lista cerrada, sin duda habrá un aumento del poder del ciudadano y una consiguiente disminución del poder de las jerarquías de los partidos. Ambas cosas son positivas. ¿Quién se anima?
Por supuesto, hay muchas más cosas: Podemos hablar de temas gravísimos como la situación económica,  el cáncer de un sistema autonómico que nunca se terminó de cerrar, de la mafia sindical y la inexistente ley de huelga, de que la Constitución sea papel mojado en muchos sitios, de sanidad, de educación y de mil cosas más. Renuncio: Sólo me interesan esas tres. A lo mejor soy un optimista antropológico como decía serlo Zapatero en su tránsito a supervisor de nubes y por eso creo que esas tres reformas serían suficientes para encarrilar el país en los muchos y graves temas que están en el aire.
Acabo con una patada al diccionario: «Posiciónense», señores políticos.

Creación de empleo en versión sindical

A los políticos de vez en cuando se les escapa alguna verdad. Hoy mismo, Cayo Lara en su Twitter nos habla de «política de recortes de Aguirre al empleo en la enseñanza pública» y hay algo importante en el comentario que puede pasar desapercibido: ¿Estábamos hablando de «recortes AL EMPLEO en la enseñanza pública» o de «recortes en la enseñanza pública? No es lo mismo.

Hay una receta de creación de empleo que comparten tanto los sindicatos como la izquierda más ultramontana: Si se trata de una empresa privada, la receta podría sintetizarse en «Tenga un empleado menos de los que provocarían su quiebra inmediata». Al fin y al cabo ¿para qué son los beneficios empresariales salvo para lujos y ostentación de los ricos? Sirve de poco aclarar que los «ricos» son a menudo fondos de pensiones nutridos por dinero aportado por trabajadores y que exigen rentabilidad y que, si no la obtienen, se van a otro sitio y rompen con cualquier posibilidad de conseguir inversión. Si la empresa es pública, las cosas no cambian mucho: Quien está pagando esta particular modalidad de «creación de empleo» es el contribuyente con sus impuestos.

Es una receta vieja: Los sindicatos siempre han tenido gran interés en crear «especialistas» porque, cuando más estricta sea la definición de un puesto, más se pueden dar situaciones como que un aeropuerto se paralice porque está en huelga la persona que quita los calzos de los aviones o situaciones como que se requiera contratar un «especialista» aunque haya otra persona al lado totalmente ociosa pero la «especialidad», aunque sea la de quitar calzos, no corresponde a su puesto y es necesario contratar a una persona más. Por esta vía se ha provocado una inflación de plantillas insostenible tanto en la Administración Pública como en las empresas públicas. «Creación de empleo» es entendida como contratar gente se necesite o no. Al final, lo que se resiente es la inversión que huye despavorida de tales recetas o el bolsillo de los contribuyentes que pagan tal derroche con sus impuestos.

En un entorno como el español con un clarísimo exceso de funcionarios denunciado desde todos los ángulos políticos imaginables, el comentario de Lara es relevador: La receta para la creación de empleo en enseñanza consiste en convertir al interino, sinónimo de provisional, en fijo. No importa que sobren funcionarios ni que el interino, por el hecho de serlo, no tenga garantizada su seguridad del puesto de trabajo. Basta con convertir en las proclamas públicas el «recorte al empleo en la enseñanza pública» en «recorte en la enseñanza pública», agítese y sáquese a la calle si es que queda alguna capacidad de convocatoria.

Una de maestros

Hoy mismo he retuiteado un excelente artículo sobre el conflicto de los profesores: http://www.elconfidencial.com/opinion/sin-barreras/2011/09/07/cuanto-vale-un-maestro-7914/

Hay puntos del artículo que son totalmente indiscutibles como, por ejemplo, que 20 horas de clase son bastante más de 20 horas de trabajo, en clara réplica al comentario de Esperanza Aguirre deslizando que hay mucha gente que trabaja más de 20 horas. Es igualmente cierto que una de las reformas más necesarias pasan por prestigiar la enseñanza y, en España, nos cabe el dudoso honor de tener uno de los dichos que más vergüenza ajena le producirían a cualquiera con dos dedos de frente: Pasa más hambre que un maestro de escuela.

Podemos añadir más cosas que no trataba el artículo y la omisión nos empieza a decir algo de la carga política que hay debajo de este conflicto: Esta misma mañana escuchaba en la radio que hay muchas más bajas por enfermedad en la enseñanza pública que en la privada ergo los profesores de la enseñanza pública debían ser unos vagos redomados porque no había ninguna razón para ello. Falso: Jiménez Losantos, autor de tal comentario, sabe perfectamente que sí hay motivos pero, precisamente por la carga política que lleva este asunto por uno y otro lado prefiere no hablar de ellos: En la enseñanza privada, si a alguien se le ocurre agredir a un profesor, se le manda a su casa inmediatamente; en la enseñanza pública, las agresiones verbales y físicas, algunas grabadas con móvil por compañeros del agresor, están a la orden del día y, para muchos profesores, entrar en un aula puede ser lo más parecido a una entrada al infierno de Dante.

Los profesores prefieren no sacar este tema porque critica a los políticos, fundamentalmente de izquierda,  que han convertido el sistema escolar en una especie de guardería cuyo principal objetivo es que los chicos no estén en la calle y los que son contrarios a la movilización de profesores, fundamentalmente de derecha,  tampoco lo sacan porque vende mejor la idea de que el profesor de la enseñanza pública está de baja porque es un vago y, en un entorno de desempleo como el actual, eso puede ser una forma de echarles la calle encima.

Sin embargo, aún con todos estos considerandos, un aumento en dos horas docentes no parece tan desmesurado como para generar esa respuesta. Por otro lado, si comparamos la enseñanza pública con la enseñanza privada, incluso la de más prestigio, el número de horas de docencia es considerablemente más alto y, sin embargo, nadie cuestiona la calidad y esto nos llevaría al tema central: ¿La «rebelión en las aulas» responde a una demanda de que no se disminuya la calidad o a la defensa de un privilegio poco defendible en unas circunstancias como las que atraviesa el país? La diferencia con la enseñanza privada así lo sugiere y la coincidencia temporal con el «rebote que les ha supuesto a los sindicatos la drástica reducción de «liberados» en Madrid también.

20 horas de docencia no son 20 horas de trabajo y es necesario recuperar el prestigio del profesional de la enseñanza. Ciertas ambas cosas pero una guerra como la que se ha montado por un aumento de 2 horas de docencia no se justifica en términos absolutos. En términos relativos, con la situación crítica en que se encuentra el país y en comparación con la enseñanza privada, aún menos.

 

 

Análisis del proceso electoral: Rajoy .vs. Rubalcaba

El curioso mercado de los tablets y los lectores de libros electrónicos

Dicen los castizos «éramos pocos y parió la abuela». La «abuela» es, en este caso, Amazon y su anuncio de entrada inminente en el mercado de los tablets. No todos los mercados buscan lo mismo y así como en España parece que predomina el formato de 10 pulgadas, en otros países prefieren formatos menores o conviven los dos.

Marcas como Samsung lanzaron un modelo de 7 pulgadas para, después, crecer hasta las 10 y, más tarde, recuperar el formato de 7 con considerables mejoras en peso y prestaciones. Cada uno se está tratando de diferenciar en puntos específicos y mientras Sony anuncia modelos que van a permitir ejecutar juegos diseñados para su plataforma PS, Amazon reduce precios para aquéllos que se suscriban a su servicio de películas por Internet, Google entra en la guerra no sólo con su sistema Android sino comprando la división de telefonía móvil de Motorola, de donde salió el modelo Xoom, primero en plantarle cara al todopoderoso iPad…

Una guerra colateral a la guerra de los mercados es la guerra de las patentes: Denuncias cruzadas entre las marcas e incluso entre okupas que no fabrican nada pero que tratan de pescar en el río revuelto del registro de patentes: Apple trata de parar a sus competidores lanzándoles un ejército de abogados con demandas sobre supuestas o reales violaciones de patentes, Microsoft trata de limitar el tsunami Android demandando a operadores que utilizan este sistema para conseguir que se pasen a Windows Mobile que, por mucho empeño que le pongan, nace muerta.

Toda la turbulencia que se está generando podría clarificarse en un futuro dejando dos actores principales, iPad y dispositivos basados en Android donde la diversidad pueda estar en las prestaciones específicas o en el tamaño. Si se piensa bien, un dispositivo de 10 pulgadas, como el iPad o la mayoría de sus competidores, es absurdo porque limita su utilización a sitios donde se podría igualmente utilizar un ordenador pequeño; en algunos países extranjeros eso ya se lo saben y predominan los lectores de libros electrónicos y de tablets de medidas menores que permiten su utilización en sitios como el metro. Si se dispone de una mesa donde apoyar el aparato ¿por qué no tener uno que disponga de teclado?

Es claro a estas alturas que los tablets han machacado a los netbooks debido a que las escasas prestaciones de estos últimos no se veían compensadas por lo adecuado de su tamaño pero no podemos excluir, a pesar de que la inundación de dispositivos invitaría a pensar lo contrario, que los tablets puedan ser flor de un día y desaparezcan con la misma rapidez que han aparecido: Con unos smartphone creciendo y anunciando medidas de cinco pulgadas y capacidades de procesamiento que no envidian a ningún tablet y unos ultrabooks asomando en el horizonte con similares pesos y dimensiones a los de los tablets pero con sistemas operativos diseñados para aparatos completos, no portátiles ¿Cuál es el futuro de los tablets?

Michael Porter, en sus clásicos sobre estrategia, contaba que un mercado emergente no tiene un funcionamiento claramente establecido y hacer profecías sobre qué va a pasar en el futuro es algo muy parecido a consultar una bola de cristal. Ésa es exactamente la situación en que nos encontramos: Mercado turbulento donde los haya para los tablets que está haciendo que se olviden otros desarrollos que están ahí y que, en no mucho tiempo, les podrían robar la merienda.  Hace unos meses, una persona no muy versada en gadgets me preguntó qué era un iPad y sólo medio en broma contesté que «un iPhone con pantalla grande». Cada vez eso se podría parecer más a la realidad. Atención a los nuevos smartphone de altas prestaciones y gran pantalla y a los ultrabooks. Podrían ser el nuevo campo de batalla en cuestión de meses.

Constitución: El cambio necesario

Algunos partidos españoles han criticado el reciente cambio constitucional por el procedimiento utilizado y por su inutilidad. No entraré al primer tema sino al segundo: Parte de la Constitución viene siendo sistemáticamente ignorada ¿Por qué este cambio iba a tener mejor suerte?  Para despejar todo tipo de dudas al respecto nos han bastado días: Una sentencia judicial impone que en Cataluña los padres tengan derecho a elegir la lengua vehicular de la enseñanza y los políticos se apresuran a decir que van a incumplir la sentencia. ¿Se necesita algo más para tener claro hasta qué punto es inútil?

En realidad, este cambio, aunque lo sigan negando, ha venido impuesto desde fuera  por alguien que creía que por esta vía se iba a garantizar el cumplimiento de los límites al déficit. Probablemente, si ha seguido las noticias de los últimos días, empiece a pensar que tal exigencia sirve de muy poco y, por tanto, se produzcan nuevas exigencias si no una intervención inmediata y a cara descubierta.

Hay otros cambios que pueden ser más importantes y van en la línea de recortar el poder de los partidos y, por eso, no le interesa a nadie o casi nadie entrar en esos cambios:

  1. Cambio en la ley electoral: Parece lógico que un voto debe valer lo mismo en cualquier parte y algunos grupos minoritarios, fundamentalmente los nacionalistas, se benefician de que no sea así. Sin embargo, se comenta menos que los principales beneficiados del sistema electoral actual no son los nacionalistas sino los dos grandes partidos. Una reforma electoral que hiciera que un voto valiera lo mismo en todas partes arrojaría a los partidos nacionalistas a la insignificancia que realmente representan y de la que nunca debieron salir pero también reduciría notablemente el número de diputados de los dos grandes partidos. Los beneficiados de tal reforma serían, sin duda, IU y UPyD. ¿Con quién es más fácil negociar? ¿Con los nacionalistas o con estos dos partidos? Seguramente con los nacionalistas y si, además, el cambio implica tener menos puestos para repartir entre los propios, ahí tenemos una razón por la que nunca se ha abordado esta reforma.
  2. Listas abiertas: Si el puesto no depende de la estructura del partido sino de los electores, está claro a quién va a servir el diputado electo, tan claro como lo está ahora pero en sentido contrario. Sólo por poner un ejemplo reciente ¿se habría producido el silencio que hemos tenido estos últimos años en el PSOE ante las actuaciones de Zapatero? ¿Nadie habría levantado la voz en el PSOE si su puesto no hubiera dependido de las jerarquías del partido y, en última instancia, del propio Zapatero? La inexistencia de listas abiertas obliga, en todos los partidos, a elevar a su líder a los altares por mucho que, en su fuero interno, cada uno sepa que en realidad es un imbécil.
  3. Independencia del poder judicial: La politización de la justicia fue introducida por uno de los grandes partidos y consolidada por el otro. Las dificultades para gobernar en la época del PSOE de Felipe González, cuando todavía quedaban muchos residuos de la etapa franquista, le invitaron a utilizar vías rápidas: Por ejemplo, se eliminó el recurso previo de inconstitucional, que tal útil habría sido ante una aberración como el estatuto catalán, porque este recurso estaba siendo utilizado constantemente por la extinta Alianza Popular como forma de torpedear las iniciativas del gobierno socialista de entonces. Los cambios que se hicieron para garantizar la obediencia de los jueces fueron criticados por el PP, quien prometió que los eliminaría para, en lugar de esto, hacer un pacto con el PSOE sobre los nombramientos garantizándose que el mismo sistema politizado continuaba funcionando.
¿Se quieren hacer cambios constitucionales? Háganse. Hay materia para hacerlos e incluso, ya puestos, alguno podría pensar en tocar la forma de Estado ya que el «poder moderador de la Corona» no parece estar sirviendo para mucho más que para dar portadas del Hola. Si no se quiere llegar hasta ahí, sólo con los primeros hay materia para garantizarse una regeneración, regeneración que pasa por disminuir el poder de que ahora mismo gozan políticos y partidos devolviéndoselo a quien lo tiene que tener, es decir, a quien les paga.

Apple tras Steve Jobs

En contra de lo que nos prometen, no es cierto que Apple vaya a seguir siendo igual tras Steve Jobs: No soy un forofo de la marca de la manzana y, además, es muy probable que Tim Cook, el sucesor de Steve Jobs, sea el mejor entre los posibles e incluso puede ser que Apple tenga, de la mano de Cook, éxito pero, incluso si así fuere, no tendrá éxito por los mismos motivos que lo ha tenido hasta ahora.

Hay quien cuenta que el secreto de Apple está en su forma magistral de manejar la cadena de suministro, responsabilidad directa de Tim Cook en la etapa de Steve Jobs, y esto parecería avalar tanto la figura de Cook como el futuro de la compañía. Sin embargo, no es así y vamos a tratar de verlo a través de tres simples ejemplos:

  1. ¿Qué es un smartphone y qué era hace unos años? Seguramente muchos tenemos olvidado en algún rincón de casa dispositivos que eran conocidos con el nombre de PDA y que tenían una pequeña pantalla y un también pequeño teclado, configuración en la que tuvieron un gran éxito los PalmPilot y las Blackberry y pasaría a ser copiada por multitud de marcas, de modo especial HP. La aparición del IPhone hizo que el modelo a imitar fuera otro. Ahora mismo los smartphone no toman como modelo las Blackberry sino el IPhone de Apple.
  2. Tablets: La idea inicial del tablet no es de Apple ni de Steve Jobs. No vamos a ir hasta Kubrick como hace Samsung para defenderse; nos quedaremos en Microsoft y suTablet-PC, un portátil destinado a ser manejado utilizando una pantalla tactil como alternativa a un teclado. También existen algunos todavía pero hoy, cuando se piensa en un tablet se piensa en un dispositivo sin teclado que puede ser el IPad de Apple, que establecería el patrón a seguir, o cualquiera de los que han venido después. De paso, el IPad liquidaría el mercado emergente de losnetbooks.
  3. Ultrabooks: Término del que todavía no se oye hablar demasiado aunque algunas marcas han anunciado modelos para el próximo futuro. ¿Qué es un ultrabook? Vamos a ponerlo fácil: Un ordenador que sigue el patrón del McBook Air. El McBook Air es un ordenador excepcionalmente fino, en dos formatos, uno de los cuales se aproxima mucho en tamaño a un netbook pero con mayores prestaciones y el otro a un portátil tradicional. La propia Apple ha decidido imitarse a sí misma y, visto el éxito del formato, adoptarlo también para sus modelos de portátiles de altas prestaciones; los demás van a imitar el modelo para referirse a ordenadores completos -no netbooks- pero de una gran ligereza y excepcionalmente planos. Eso son los ultrabooks.
Son tres simples ejemplos. ¿Tiene algo que ver con la actividad de Tim Cook alguno de ellos? El gran mérito de Apple ha sido crear patrones en el mercado que han sido seguidos por otros y Tim Cook ha sido un ejecutor excepcional a la hora de materializar los productos y conseguir que estuvieran disponibles pero su talento real no ha estado nunca en crear patrones. Cierto que Steve Jobs podía estar poniendo la cara a un equipo de diseñadores que eran los que realmente hacían el trabajo y ésos siguen ahí pero, de momento, se han quedado huérfanos. ¿Será Tim Cook capaz de guiarlos igual que lo ha hecho Jobs? Es difícil; son personajes bastante distintos.
No pretendo hacer un obituario anticipado de Apple. Tim Cook no es un «bienmandado» o, como dicen los americanos, un empty suit, (aunque en este caso lo de suit sería poco aplicable) sino un personaje con un indudable talento pero cuyo talento es muy distinto del de Steve Jobs. Si Apple ha de tener éxito en un  futuro, cosa que perfectamente podría ocurrir, es poco probable que ese éxito venga de donde ha venido hasta ahora, es decir, de su capacidad para crear patrones. El mensaje tranquilizador de que «todo va a seguir igual» es simplemente falso aunque no por ello tengamos que asumir que vaya a ser peor. Eso es algo que el futuro nos irá desvelando.

Estrés e ilusión de control

Un viejo experimento en psicología, menos conocido de lo que debería por su trascendencia, consiguió inducir estrés en un mono hasta el punto de desarrollar úlceras y otros problemas psicosomáticos habitualmente asociados al estrés. Lo interesante es cómo.

En el experimento tomaron dos monos: A uno de ellos le daban descargas eléctricas que podían ser molestan sin que el animal tuviera posibilidad de evitarlas y al otro le daban una palanca que unas veces evitaba la descarga pero otras no. El primero protestaba pero no desarrollaba estrés ni enfermedades psicosomáticas; el segundo sí.

Napoleón, cuando tenía que nombrar un nuevo general, una de las primeras cosas que preguntaba es, si además de un buen estratega, etc. tenía suerte y no iba descaminado. Son muchas las situaciones o muchos los puestos de trabajo donde no todas las variables se encuentran bajo el propio control pero, en cualquier caso, los resultados son atribuidos a la propia responsabilidad o, dicho de otra forma, son muchos los puestos donde las personas se encuentran en una situación muy parecida a la del mono que desarrolla úlceras.

Es posible que sea una leyenda urbana pero se dice que el despegue de Microsoft, de la mano del MS-DOS y del PC de IBM vino por una llamada telefónica no contestada, llamada realizada a la empresa Digital Research que, durante mucho tiempo, tuvo en el mercado una versión DOS (DR-DOS) de mejores características que el DOS de Microsoft. A pesar de eso, el azar puso a Microsoft en la pista de salida y, por supuesto, después vendrían movimientos bastante audaces como la salida de Windows y el desmarque de IBM y su OS2; sin embargo, al principio, hubo un punto en que el azar fue determinante. ¿Puede un cáncer, como en el caso de Steve Jobs,  poner en riesgo una de las compañías más admiradas en el mundo como Apple? ¿Puede alguien, como en el caso de Zapatero,  acceder sin unos mínimos exigibles a una presidencia de gobierno por una serie de carambolas? ¿Puede una central nuclear en España verse afectada por un terremoto en Japón?

Los ejemplos de que no todo está bajo control se pueden multiplicar y, sin embargo, la ilusión de control permanece y a veces está presente de forma deliberada: Abrir la puerta a elementos externos no controlables es abrirla también a la posibilidad de excusas y en muchas posiciones se opta por hacer responsable a alguien de lo que ocurra, tanto si está bajo su control como si no. Al actuar así, haciendo responsable a alguien no de sus actos o sus omisiones sino de lo que ocurra tenga o no que ver con éstos, se contribuye a colocar a las personas en la situación del mono del experimento y, de rebote, se cambian las prioridades y se da el mensaje incorrecto: Grandes errores sin consecuencias visibles en el corto plazo son disculpados y pequeños errores que puedan tener alguna contribución en un resultado visible y catastrófico condenan al paredón a su artífice. Hay auténticas exhibiciones de lo que llamaríamos coloquialmente morro y, así, los directivos de una empresa (éste es un caso real lógicamente no identificado)  pueden atribuir los malos resultados a la situación del mercado internacional y exigir que no se toquen sus sueldos y los buenos resultados a su gestión -en este caso, el que el producto que se comercializa haya disparado su precio en el mercado internacional parece ser irrelevante.

Muchas úlceras se eliminarían si cada uno fuera responsable de sus actos y no de los elementos externos, positivos o negativos, que puedan ser determinantes para el resultado. A lo mejor esto no es así porque todos preferimos ser como Napoleón y responsabilizar a la gente también por su suerte o falta de ella.