Categoría: Temas sociales y políticos
Anonymous y el 11M
Hace pocos días se publicaba la amenaza de Anonymous de publicar datos sobre el 11M en vísperas de las próximas elecciones del 20 de noviembre. Es inevitable preguntarse quiénes son Anonymous, por qué amenazan con eso y que verosimilitud tiene tanto la amenaza como la información o desinformación que eventualmente pudieran publicar en esas fechas.
En España surgió hace pocos meses la noticia de que habían detenido a la cúpula española de Anonymous, noticia especialmente ridícula porque, al contrario que Wikileaks, no tiene una cúpula reconocible a la que se pueda ni detener ni darle una medalla. Es un tipo de organización que tiene claras ventajas porque, si se descabeza una rama muy activa, siguen funcionando otras e incluso pueden crecer algunas nuevas pero también tiene su inconveniente: Una organización en red es relativamente fácil de infiltrar por alguien que tenga interés en hacerlo; seguramente a estas alturas es difícil diferenciar entre los auténticos Anonymous y agentes de inteligencia de distintos países que se puedan haber colado en la red con distintos propósitos como, por ejemplo, mantenerla lo más controlada posible o difundir falsas informaciones que tengan elementos de verosimilitud pero que no puedan ser rastreadas.
El otro elemento de la ecuación es el 11M: La versión oficial del 11M es tan creíble como que el asesinato de JFK fue planeado y ejecutado en solitario por Lee Harvey Oswald, asesinado por Jack Ruby, que moriría poco después en la cárcel, en presencia de la policía. Por muchos watios que les quieran poner a los altavoces y mucho que llamen conspiranoico a quien no comulgue con las ruedas de molino de la versión oficial, hay un hecho incontrovertible y varias cosas que no sabemos: El hecho es que el 11M fue diseñado para dar un vuelco a unas elecciones inmediatas y lo que no sabemos es quién, por qué y para qué. La versión oficial no da respuesta a ninguno de estos tres puntos.
Dicho esto, es un tema en el que hay pocos o ningún santo: El PP sabía que, si había sido ETA, Zapatero se iba por el inodoro y con él el PSOE; el PSOE sabía que si podía conectar el atentado con la guerra de Irak era el PP el que se iba por el inodoro. De ahí que unos se apresuraron a lanzar a los cuatro vientos la hipótesis de ETA mientras que otros -singularmente Iñaki Gabilondo, quien da lecciones de ética periodística- hablaron de terroristas suicidas depilados y con varias capas de calzoncillos.
En vísperas del 20N nos encontramos en un escenario parecido al del 14M de hace siete años: Alberto Sotillos mencionaba en Twitter la paradoja de que se huela mayoría absoluta del PP teniendo el peor candidato posible frente al mejor candidato posible por parte del PSOE. No entraré en las valoraciones de los candidatos pero, efectivamente, las distintas encuestas apuntan a una mayoría absoluta del PP…igual que en 2004. Éste es el escenario en el que Anonymous amenaza con publicar datos sobre el 11M en vísperas de las elecciones generales. ¿Serán datos que produzcan un vuelco electoral como el de 2004 o datos que aumenten la mayoría absoluta llevando al PSOE hasta la fragmentación y desaparición como partido nacional?
No me atrevo a hacer apuestas pero cualquier cosa que publicase Anonymous ,sean quienes sean los beneficiados y los perjudicados, implican varias preguntas: ¿Es verdad, se trata de documentos falsos o, incluso en el caso de ser auténticos, se están omitiendo otros que pudieran inclinar la balanza en sentido contrario? Una vez despejadas las dudas sobre el qué, al igual que ocurre aún con el 11M, quedarían varias dudas a resolver con respecto a Anonymous: Quién, por qué y para qué.
Si son capaces de responder a estas preguntas, Anonymous, caiga quien caiga, estará prestando un servicio que hasta el momento la Administración de Justicia ha negado. Si no van a hacerlo, mejor que se callen y miren bien quién, por qué y para qué está con ellos.
¿Quién quiere mi voto?
Las campañas electorales ya se parecen a la «Semana Fantástica» de El Corte Inglés que nunca dura una semana sino quince días o más. Llevamos ya meses, si no años, de campaña electoral pero hay muy pocos que toquen los temas básicos. Hay un «totum revolutum» en el que se meten juntos temas principales con secundarios, causas y efectos.
Espero que los candidatos de los distintos partidos establezcan su posición respecto a varios temas básicos. ¿Por qué son básicos éstos y no otros? Porque están detrás. Podemos quejarnos de la corrupción pero si el corrupto puede acabar en la cárcel y nunca va a salir elegido, tiene un incentivo para dejar de serlo. Podemos quejarnos de un sistema que ha dado la llave de los gobiernos a grupos minoritarios pero mientras los más grandes crean que lo tienen más fácil comprando a éstos que discutiendo con otros más difíciles de comprar tampoco cambiará nada y así sucesivamente. Por ese motivo, me gustaría conocer una posición muy clara de los candidatos sobre unos poquitos puntos, nada más que ésos:
- Independencia del poder judicial: El PSOE la machacó y hay que decir en su descargo que muchos jueces provenían del régimen anterior y podían torpedear procesos de cambio necesarios; una vez pasado ese momento, el PP prometió recuperarla y, en lugar de eso, pactó con el PSOE el mecanismo para nombramientos políticos en los órganos judiciales. Los escandalosos fallos del Tribunal Constitucional, de la Audiencia, los criterios cambiantes de acuerdo a la conveniencia del Gobierno de los sucesivos Fiscales Generales del Estado y otros escándalos como los de los jueces-políticos que se van a cazar con ministros dejan claro que no se puede permitir ni un minuto más que los políticos metan la mano y nombren los cargos del poder judicial. No hablemos ya de situaciones donde, gracias a la politización de los tribunales, la «inmunidad» se convierte en «impunidad». ¿Quién le va a poner el cascabel a ese gato?
- Revisión de la ley electoral: Los grandes partidos se quejan con la boca pequeña del chantaje a que los someten los nacionalistas pero nunca han mostrado una iniciativa hacia posibilidades como la circunscripción única por la cual un voto vale lo mismo en cualquier parte del territorio. Hay una buena razón para ello: Efectivamente, los nacionalistas salen beneficiados pero los principales beneficiados del actual modelo electoral no son ellos sino los propios grandes partidos. Sáquese el cálculo de número de votos y número de escaños y se verá que existen grandes beneficiados y grandes perjudicados como IU y UPyD que, por añadidura, pueden tener una posición menos maleable. Los nacionalistas, en general, pueden definirse por un chiste del primer libro de Forges -cuando Forges era Forges- donde la fórmula para el juramento de un cargo era ni más ni menos que «Juro mi más inquebrantable adhesión a lo que haga falta». Es más fácil manejar a alguien que viva según el principio forgiano que a alguien que quiera poner encima de la mesa principios ideológicos, acertados o equivocados pero ése es otro tema. ¿Voluntarios?
- Listas electorales abiertas: Mientras la decisión sobre quién va en las listas y en qué puestos esté en manos de las jerarquías de los partidos, está claro que los diputados obedecerán a estas jerarquías. La experiencia de diputados que no han pisado en su vida la provincia por la que son diputados es todo un síntoma de que los que menos importan son los ciudadanos a los que dicen representar. Si el ciudadano puede exigirle a «su» diputado y es libre de elegir los nombres sin una lista cerrada, sin duda habrá un aumento del poder del ciudadano y una consiguiente disminución del poder de las jerarquías de los partidos. Ambas cosas son positivas. ¿Quién se anima?
Creación de empleo en versión sindical
A los políticos de vez en cuando se les escapa alguna verdad. Hoy mismo, Cayo Lara en su Twitter nos habla de «política de recortes de Aguirre al empleo en la enseñanza pública» y hay algo importante en el comentario que puede pasar desapercibido: ¿Estábamos hablando de «recortes AL EMPLEO en la enseñanza pública» o de «recortes en la enseñanza pública? No es lo mismo.
Hay una receta de creación de empleo que comparten tanto los sindicatos como la izquierda más ultramontana: Si se trata de una empresa privada, la receta podría sintetizarse en «Tenga un empleado menos de los que provocarían su quiebra inmediata». Al fin y al cabo ¿para qué son los beneficios empresariales salvo para lujos y ostentación de los ricos? Sirve de poco aclarar que los «ricos» son a menudo fondos de pensiones nutridos por dinero aportado por trabajadores y que exigen rentabilidad y que, si no la obtienen, se van a otro sitio y rompen con cualquier posibilidad de conseguir inversión. Si la empresa es pública, las cosas no cambian mucho: Quien está pagando esta particular modalidad de «creación de empleo» es el contribuyente con sus impuestos.
Es una receta vieja: Los sindicatos siempre han tenido gran interés en crear «especialistas» porque, cuando más estricta sea la definición de un puesto, más se pueden dar situaciones como que un aeropuerto se paralice porque está en huelga la persona que quita los calzos de los aviones o situaciones como que se requiera contratar un «especialista» aunque haya otra persona al lado totalmente ociosa pero la «especialidad», aunque sea la de quitar calzos, no corresponde a su puesto y es necesario contratar a una persona más. Por esta vía se ha provocado una inflación de plantillas insostenible tanto en la Administración Pública como en las empresas públicas. «Creación de empleo» es entendida como contratar gente se necesite o no. Al final, lo que se resiente es la inversión que huye despavorida de tales recetas o el bolsillo de los contribuyentes que pagan tal derroche con sus impuestos.
En un entorno como el español con un clarísimo exceso de funcionarios denunciado desde todos los ángulos políticos imaginables, el comentario de Lara es relevador: La receta para la creación de empleo en enseñanza consiste en convertir al interino, sinónimo de provisional, en fijo. No importa que sobren funcionarios ni que el interino, por el hecho de serlo, no tenga garantizada su seguridad del puesto de trabajo. Basta con convertir en las proclamas públicas el «recorte al empleo en la enseñanza pública» en «recorte en la enseñanza pública», agítese y sáquese a la calle si es que queda alguna capacidad de convocatoria.
Una de maestros
Hoy mismo he retuiteado un excelente artículo sobre el conflicto de los profesores: http://www.elconfidencial.com/opinion/sin-barreras/2011/09/07/cuanto-vale-un-maestro-7914/
Hay puntos del artículo que son totalmente indiscutibles como, por ejemplo, que 20 horas de clase son bastante más de 20 horas de trabajo, en clara réplica al comentario de Esperanza Aguirre deslizando que hay mucha gente que trabaja más de 20 horas. Es igualmente cierto que una de las reformas más necesarias pasan por prestigiar la enseñanza y, en España, nos cabe el dudoso honor de tener uno de los dichos que más vergüenza ajena le producirían a cualquiera con dos dedos de frente: Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Podemos añadir más cosas que no trataba el artículo y la omisión nos empieza a decir algo de la carga política que hay debajo de este conflicto: Esta misma mañana escuchaba en la radio que hay muchas más bajas por enfermedad en la enseñanza pública que en la privada ergo los profesores de la enseñanza pública debían ser unos vagos redomados porque no había ninguna razón para ello. Falso: Jiménez Losantos, autor de tal comentario, sabe perfectamente que sí hay motivos pero, precisamente por la carga política que lleva este asunto por uno y otro lado prefiere no hablar de ellos: En la enseñanza privada, si a alguien se le ocurre agredir a un profesor, se le manda a su casa inmediatamente; en la enseñanza pública, las agresiones verbales y físicas, algunas grabadas con móvil por compañeros del agresor, están a la orden del día y, para muchos profesores, entrar en un aula puede ser lo más parecido a una entrada al infierno de Dante.
Los profesores prefieren no sacar este tema porque critica a los políticos, fundamentalmente de izquierda, que han convertido el sistema escolar en una especie de guardería cuyo principal objetivo es que los chicos no estén en la calle y los que son contrarios a la movilización de profesores, fundamentalmente de derecha, tampoco lo sacan porque vende mejor la idea de que el profesor de la enseñanza pública está de baja porque es un vago y, en un entorno de desempleo como el actual, eso puede ser una forma de echarles la calle encima.
Sin embargo, aún con todos estos considerandos, un aumento en dos horas docentes no parece tan desmesurado como para generar esa respuesta. Por otro lado, si comparamos la enseñanza pública con la enseñanza privada, incluso la de más prestigio, el número de horas de docencia es considerablemente más alto y, sin embargo, nadie cuestiona la calidad y esto nos llevaría al tema central: ¿La «rebelión en las aulas» responde a una demanda de que no se disminuya la calidad o a la defensa de un privilegio poco defendible en unas circunstancias como las que atraviesa el país? La diferencia con la enseñanza privada así lo sugiere y la coincidencia temporal con el «rebote que les ha supuesto a los sindicatos la drástica reducción de «liberados» en Madrid también.
20 horas de docencia no son 20 horas de trabajo y es necesario recuperar el prestigio del profesional de la enseñanza. Ciertas ambas cosas pero una guerra como la que se ha montado por un aumento de 2 horas de docencia no se justifica en términos absolutos. En términos relativos, con la situación crítica en que se encuentra el país y en comparación con la enseñanza privada, aún menos.
Análisis del proceso electoral: Rajoy .vs. Rubalcaba
Constitución: El cambio necesario
Algunos partidos españoles han criticado el reciente cambio constitucional por el procedimiento utilizado y por su inutilidad. No entraré al primer tema sino al segundo: Parte de la Constitución viene siendo sistemáticamente ignorada ¿Por qué este cambio iba a tener mejor suerte? Para despejar todo tipo de dudas al respecto nos han bastado días: Una sentencia judicial impone que en Cataluña los padres tengan derecho a elegir la lengua vehicular de la enseñanza y los políticos se apresuran a decir que van a incumplir la sentencia. ¿Se necesita algo más para tener claro hasta qué punto es inútil?
En realidad, este cambio, aunque lo sigan negando, ha venido impuesto desde fuera por alguien que creía que por esta vía se iba a garantizar el cumplimiento de los límites al déficit. Probablemente, si ha seguido las noticias de los últimos días, empiece a pensar que tal exigencia sirve de muy poco y, por tanto, se produzcan nuevas exigencias si no una intervención inmediata y a cara descubierta.
Hay otros cambios que pueden ser más importantes y van en la línea de recortar el poder de los partidos y, por eso, no le interesa a nadie o casi nadie entrar en esos cambios:
- Cambio en la ley electoral: Parece lógico que un voto debe valer lo mismo en cualquier parte y algunos grupos minoritarios, fundamentalmente los nacionalistas, se benefician de que no sea así. Sin embargo, se comenta menos que los principales beneficiados del sistema electoral actual no son los nacionalistas sino los dos grandes partidos. Una reforma electoral que hiciera que un voto valiera lo mismo en todas partes arrojaría a los partidos nacionalistas a la insignificancia que realmente representan y de la que nunca debieron salir pero también reduciría notablemente el número de diputados de los dos grandes partidos. Los beneficiados de tal reforma serían, sin duda, IU y UPyD. ¿Con quién es más fácil negociar? ¿Con los nacionalistas o con estos dos partidos? Seguramente con los nacionalistas y si, además, el cambio implica tener menos puestos para repartir entre los propios, ahí tenemos una razón por la que nunca se ha abordado esta reforma.
- Listas abiertas: Si el puesto no depende de la estructura del partido sino de los electores, está claro a quién va a servir el diputado electo, tan claro como lo está ahora pero en sentido contrario. Sólo por poner un ejemplo reciente ¿se habría producido el silencio que hemos tenido estos últimos años en el PSOE ante las actuaciones de Zapatero? ¿Nadie habría levantado la voz en el PSOE si su puesto no hubiera dependido de las jerarquías del partido y, en última instancia, del propio Zapatero? La inexistencia de listas abiertas obliga, en todos los partidos, a elevar a su líder a los altares por mucho que, en su fuero interno, cada uno sepa que en realidad es un imbécil.
- Independencia del poder judicial: La politización de la justicia fue introducida por uno de los grandes partidos y consolidada por el otro. Las dificultades para gobernar en la época del PSOE de Felipe González, cuando todavía quedaban muchos residuos de la etapa franquista, le invitaron a utilizar vías rápidas: Por ejemplo, se eliminó el recurso previo de inconstitucional, que tal útil habría sido ante una aberración como el estatuto catalán, porque este recurso estaba siendo utilizado constantemente por la extinta Alianza Popular como forma de torpedear las iniciativas del gobierno socialista de entonces. Los cambios que se hicieron para garantizar la obediencia de los jueces fueron criticados por el PP, quien prometió que los eliminaría para, en lugar de esto, hacer un pacto con el PSOE sobre los nombramientos garantizándose que el mismo sistema politizado continuaba funcionando.
#buscartrabajoporinternet y el chiste del oso
Chiste viejo y muy conocido: Dos amigos van a hacer senderismo por el bosque y uno de ellos se pone unas zapatillas para correr. Preguntado por su amigo por qué hacía eso, le responde que había oído que por esa zona había osos y se ponía las zapatillas para correr más. Su amigo le aclara que un oso corre mucho más que él y no se va a escapar corriendo a lo que el primero responde: No necesito correr más que el oso; me basta con correr más que tú.
Desde que publiqué el libro «Buscar trabajo por Internet» ha habido una pregunta recurrente: De una forma u otra, se acababa preguntando si el uso de Internet para encontrar trabajo serviría para disminuir el nivel de desempleo y la respuesta que he dado siempre es la que refleja el chiste del oso: El oso no va a dejar de comer; lo máximo que podemos conseguir es que no nos coma a nosotros.
Si no queremos pasar a la categoría de vendedores de humo más vale que digamos las cosas claras: Internet es una herramienta que puede dotar de eficiencia a la búsqueda de trabajo pero la situación que se genera entre los demandantes de empleo se parece como una gota de agua a otra a un juego de suma cero: Alguien consigue el puesto pero, al hacerlo, ha dejado en la cuneta a otro que aspiraba al mismo puesto. Se trata de mejorar la posición competitiva en un mercado en que la competitividad es tristemente extrema y no de prometerles a todos que encontrarán trabajo. Si pudiera hacerlo sin mentir lo haría y si pudiera hacerlo y no me importase mentir me dedicaría a la política.
El mercado es el que es y el uso de Internet no va a cambiar eso; lo que sí puede cambiar son las posibilidades individuales de alguien que aprenda a manejar mejor sus recursos. Nada más.
Visitas del Papa y «marchas laicas»
Todos mis respetos para los creyentes -en lo que sea- y para los no creyentes. Naturalmente, si un creyente intenta convencerme de «su» verdad, dejo de considerar que para él su creencia puede ser una fuente de soporte psicológico y me considero autorizado a atacarla. Al fin y al cabo, él lo hizo primero conmigo y, además, lo respetable son los creyentes y no las creencias o la falta de ellas.
Sentado este principio, tengo que decir que me resulta ofensivo que alguien denomine «marcha laica» a una marcha organizada en contra de la visita del Papa y no porque no pensase asistir a tal marcha sino por la denominación de «laico» a algo que puede calificarse de muchas formas pero no así. La laicidad y el anticlericalismo no tienen más relación entre sí que la eutanasia con el asesinato.
Cuando el laico milita contra una religión concreta y sus representantes deja de ser laico para convertirse en otra cosa que puede llamarse anticlerical, antipapista o lo que sea pero no laico. Por coherencia, se puede exigir que un Estado laico no mantenga económicamente a confesiones religiosas o que no tenga signos externos de ninguna religión en edificios de carácter oficial o que la religión como asignatura salga de los programas de enseñanza pero cuando se pasa de esa exigencia al ataque a una religión determinada, casualmente la que corresponde a las creencias de una mayoría de los españoles, no hablamos de laicismo sino de algo totalmente distinto.
Lo anterior no significa que el anticlericalismo no sea legítimo y especialmente lo es cuando se dirige contra religiones atentatorias contra los más elementales derechos humanos pero sorprende que alguien que se autodenomine «laico» pueda tener una sensibilidad tan exquisita con respecto a la visita del Papa y mire para otro lado ante situaciones como la desigualdad femenina, llegando a extremos como la ablación del clítoris, producidas en nombre del Islam. Sorprende también la sensibilidad para los problemas que supone para una ciudad todo el despliegue policial y de cortes de tráfico tal visita y el silencio cuando esos mismos hechos se producen como consecuencia de un partido de fútbol en el que la policía municipal actúa como aparcacoches -en prohibido- en las zonas más o menos próximas a los estadios. Sorprende también la preocupación por el gasto que va a suponer tal visita y que esa preocupación no se extienda a muchos otros temas, corruptelas incluidas, de los que intentar hacer una lista entera sería un empeño inútil aunque alguien hizo un modesto intento: http://wiki.nolesvotes.org/w/
Inevitablemente, todo esto lleva a pensar que la tal marcha laica no es laica sino 100% sectaria y sin más propósito que la provocación. Llámese si se quiere «marcha anticlerical» y, aún así, habrá quien les pregunte por qué son tan «anti» esto y tan poco «anti» cuando no «pro» todo lo demás, Ése será un tema que tendrán que explicar ellos pero, por favor, que no nos insulten a los que nos consideramos laicos y que, precisamente por serlo, no tenemos ni queremos tener que ver nada con los convocantes de la marcha.
Por si a alguien le queda alguna duda, lo anterior no lo digo movido por ninguna especial simpatía por el Papa y, puesto que uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras, ahí van unas que escribí hace bastante tiempo sobre el personaje:
https://factorhumano.wordpress.com/2007/02/28/dios-y-el-mundo-ratzinger/ No es eso pero la «marcha laica» me parece impresentable y llamarla «laica» aún más.
Sectas, adoctrinamiento y distintas reacciones
Escena producida esta mañana en la avenida de Massachusetts en Cambridge, a 300 metros escasos de Harvard y unos 500 de la cúpula del M.I.T. (no hablamos de Alabama, Oklahoma ni de los rincones de la América más profunda de la ruta 66):
Un niño de 7 u 8 años, negro, bien vestido, de comportamiento muy educado especialmente para su edad y con un bolso de cuero colgando del brazo va ofreciendo octavillas a los viandantes. El título de la octavilla, «The Truth» es suficiente para identificar el asunto como proselitismo por parte de alguna de las múltiples sectas que por aquí proliferan. La reacción de los viandantes que he podido ver es de agrado y se ven bastantes sonrisas, sin asomo alguno de burla, donde parecen admirar la resolución mostrada por el niño al vender por la calle su mercancía religiosa.
Al parecer, una escena de este estilo sólo le produce indignación a un individuo muy raro a quien la manipulación de un niño de esa edad hasta ese extremo le parece algo sólo comparable con la utilización de bebés para pedir en la calle. Sobra decir que el individuo en cuestión era yo mismo. No sé si me estoy volviendo muy raro o los raros son ellos pero lo que era contemplado aquí con simpatía me parece que debería ser tratado como un delito.
Mi admirado Amin Maalouf dice que es un error hablar de un «niño cristiano» o un «niño musulmán» sino que debería hablarse de un niño de familia cristiana o de familia musulmana. ¿Qué decir cuando se lleva a ese «niño de familia lo que sea» a tomar la iniciativa de vender por la calle una secta cuando, simplemente por edad, no ha tenido oportunidad de desarrollar la menor capacidad crítica? Alguien me puede replicar que si no he oido hablar de los niños Justo y Pastor y contestaría que sí y que la opinión sería idéntica en caso de que la historia contada responda a la realidad.
CiU y la prueba del 9: Aviso para navegantes del #15M
Puedo estar de acuerdo con algunos de los planteamientos del 15M, no todos porque ha acabado siendo una mezcolanza de cosas muy diversas, y desde luego, tampoco estoy de acuerdo con pisotear los derechos de los demás como forma de reclamar los propios, es decir, ninguna solidaridad con los ocupantes de espacios públicos en nombre de su particular «indignación».
Al principio, sin embargo, cuando las cosas se empezaron a mover en torno al #nolesvotes como reacción a la ley Sinde, había unos cuantos puntos genéricos que se podían traducir en la exigencia de que los políticos se comportasen como personas decentes y no como una casta privilegiada y ajena a los que les elegían. A ésos es a los que se dirige este mensaje:
En días pasados, Duran i Lleida ha pedido un debate preelectoral a tres (PP-PSOE-CiU) y portavoces del PSOE se han apresurado a aceptar: Si alguien tuviera la más remota intención de cambiar la ley electoral de forma que un voto valiera lo mismo en todas partes y que los representantes elegidos lo fueran de sus electores y no de su partido, la respuesta habría sido muy distinta:
«No, gracias. Vosotros no sois un partido nacional y sólo podéis imponer vuestras condiciones gracias a una ley electoral que vamos a cambiar en el momento en que se constituya el nuevo Congreso».
¿Habéis visto que alguien le haya dicho eso a CiU? En el caso de un debate entre los partidos que no sólo abarcase a los dos principales ¿no sería más lógico que estuvieran ahí IU y UPyD y no CiU?
Lo cierto es que hoy tenemos que darle las gracias a CiU. Las respuestas que reciba la propuesta que está haciendo nos servirán para calibrar cuál es la sinceridad de las propuestas de cambio. Estos días estamos viendo como algunos políticos y sus periódicos asociados se apresuran a defender a los acampados. Resulta curioso que defiendan la ocupación ilegítima de espacios públicos pero, en cambio, no defiendan los principios de exigencia de limpieza en nombre de los cuales algunos decidieron hacer esas ocupaciones. ¿La prueba? CiU.

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