La norma como arma arrojadiza @AyuntamientoVLL

Tengo la suerte o mala suerte, según se mire, de estar con frecuencia en una zona que se ha convertido en el manifestódromo de Valladolid y, además, donde se colocan todos los chiringuitos para las fiestas navideñas. Todos los años se da la curiosa coincidencia de que, en el momento en que se abren los puestos, la zona se transforma en lo más parecido a la película En tierra hostil por la cantidad de petardos de gran tamaño que se lanzan con la completa inacción del Ayuntamiento. Al parecer, nadie ha observado que el nivel de estruendo aumenta y disminuye coincidiendo con la apertura y cierre de los puestos que venden los petardos…una coincidencia.

En uno de los momentos en que se estaban lanzando petardos de los más grandes encontré a un policía municipal y le pregunté qué opinaba del asunto. Literalmente, me dijo que eran niños de ocho o diez años y que no iban a matarlos y, a continuación, me invitó a enviar una queja al Ayuntamiento. Hice caso de su recomendación y ésta fue la queja:

¿Podrían darme una buena razón por la que los vecinos de la zona de Acera Recoletos -y por extensión de todo Valladolid- tengamos que aguantar el estruendo de unos petardos que, a juzgar por el ruido, están muy por encima de los tamaños permitidos? ¿Tan difícil es ejercer las sanciones tanto a su utilización como a su venta? Las fiestas lo son para todos, incluso para los que nos molesta tener que soportar año tras año que la ciudad parezca haberse convertido en una zona de guerra con la total inacción del Ayuntamiento.

El Ayuntamiento respondió -desde una dirección de correo que no admitía respuesta no fuera que diera lugar a un debate- con el siguiente mensaje:

Respuesta a la petición nº 2012014052 de Policía Municipal:

EL ARTÍCULO 13 DE LA ORDENANZA MUNICIPAL DE PROTECCIÓN DE LA CONVIVENCIA CIUDADANA Y PREVENCIÓN DE ACTUACIONES ANTISOCIALES, EN SU PUNTO 4 ESTABLECE QUE «QUEDA PROHIBIDO PORTAR MECHAS ENCENDIDAS Y DISPARAR PETARDOS, COHETES Y TODA CLASE DE ARTÍCULOS PRITÉCNICOS QUE PUEDEN PRODUCIR RUIDOS O INCENDIOS SIN AUTORIZACIÓN MUNICIPAL».

LA POLICÍA MUNICIPAL VIGILA E INTENTA QUE EL CUMPLIMIENTO DE LA NORMA SEA LO MÁS EXTENSA POSIBLE, DENTRO DE LOS NUMEROSOS SERVICIOS QUE EN ESTOS TIENE QUE LLEVAR A CABO.

Desde el Departamento de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Valladolid, le agradecemos su interés por ayudarnos a mejorar nuestro municipio.

Hoy es 2 de enero y todo continúa funcionando exactamente igual y si, como afirma el Ayuntamiento, la policía municipal vigila e intenta que el cumplimiento de la norma sea lo más extensa posible me gustaría plantearles una pregunta sencilla:

¿Cuántas sanciones han puesto, dentro de esa vigilancia del cumplimiento de la norma a vendedores y usuarios -que, aunque sean menores, tienen padres responsables- de los artefactos prohibidos por la norma?

¿Me equivoco en mucho si afirmo que ninguna?

Las redes sociales tienen esto: Aunque se tome la precaución de utilizar direcciones de correo electrónico que no permitan respuesta, puede ser difícil evitarla e impedir que sea pública. Al fin y al cabo, exhibir una norma al mismo tiempo que no se hace nada para procurar su cumplimiento no tiene mucha coherencia ¿no creen?


Eres lo que lees

Son muchos los amigos a los que si les dijese que es mucho lo que me queda por leer y que tengo muchos «agujeros» en mis lecturas se reirían. Sin embargo, al afirmar que se equivocan no estoy haciendo ningún ejercicio de falsa modestia sino mi propia percepción de la realidad; en el país de los ciegos, el tuerto puede ser rey pero no por ello será menos tuerto. Ese es mi caso y, respondiendo a una promesa reciente, voy a señalar un conjunto de libros que me han marcado un antes y un después. Algunos de ellos ya los tenía recogidos en el blog y por tanto, en esos casos, pondré los vínculos a los artículos correspondientes:

 http://factorhumano.org/2012/09/05/el-cisne-negro-de-nassim-nicholas-taleb-el-impacto-de-lo-altamente-improbable/ El autor, experto en mercados financieros, muestra cómo y por qué el concepto de curva normal no funciona en algunos ámbitos y por qué la anticipación del futuro es sencillamente imposible. Hay un libro posterior del mismo autor, Antifragility, que resulta prometedor pero aún está en proceso. Taleb, es sin duda, un pensador original y que aporta puntos de vista sorprendentes; en el plano negativo habría que apuntar que ocasionalmente se deja llevar demasiado lejos por su propia originalidad y puede en algún momento caer en el fuego de artificio. A pesar de ello, es una lectura obligada.

http://factorhumano.org/2012/05/29/fraudes-paranormales-de-james-randi/ James Randi es un mago dedicado a la caza de estafadores; el tema puede ser demasiado específico y muchos podrían decidir que no les interesa. Lo mejor del libro, sin embargo, es la forma de pensar del propio Randi y cómo, en algunos casos, puede caer presa de la falta de rigor intelectual que critica en otros.

http://factorhumano.org/2011/11/28/thinking-fast-and-slow-de-daniel-kahnemann/ Para los decepcionados de la psicología, este libro puede suponer una reconciliación. Kahnemann no acepta la idea del homo economicus siempre racional en sus decisiones aunque, a veces, la racionalidad vaya por caminos escondidos sino que señala a decisiones en las que no hay tal racionalidad y, a continuación, explica cuáles son los mecanismos subyacentes.

http://factorhumano.org/2011/01/23/indignez-vous-de-stephane-hessel-contrapunto-de-jean-francois-revel/ «Indignaos» es el libro de un nonagenario que ha preferido quedarse con las partes de la realidad que encajaban en su modelo y rechazar el resto. Es una magnífica ilustración de cómo funciona determinado tipo de izquierda política.

http://factorhumano.org/2010/09/02/predictably-irrational-de-dan-ariely-un-paso-mas-alla-de-freakonomics/ Dan Ariely se inscribe en la corriente de behavioral economics y, al igual que Kahnemann, no acepta que la racionalidad sea la guía en la toma de decisiones como, por ejemplo, defienden aunque de forma peculiar los autores de Freakonomics. Ariely ha realizado multitud de experimentos en los que muestra cómo aparecen comportamientos ajenos al concepto económico de la conducta.

http://factorhumano.org/2009/09/22/el-desajuste-del-mundo-de-amin-maalouf/ El libro es un lúcido análisis de la situación actual y de la política internacional con especial énfasis en Oriente Medio. Cuando apareció este libro, ya me encontraba entre los dispuestos a leer cualquier cosa que salga de la pluma de Maalouf, autor prolífico que jamás me ha decepcionado. Lo descubrí con Los jardines de luz, un libro breve que es a la vez un maravilloso tratado contra la intolerancia religiosa, leí algunas novelas suyas con especial mención de León el Africano al que sólo le encuentro comparación con el Sinuhé el egipcio de Waltari, leí su análisis sobre los nacionalismos en Identidades asesinas y algunas otras obras de menor trascendencia sin que hasta el momento haya encontrado una sola que me haya decepcionado.

No son éstos los únicos libros y autores que me han dejado una huella difícil de borrar. La racionalidad sin concesiones de Jean François Revel en El conocimiento inútil hace de éste uno de los mejores tratados sobre el funcionamiento político en la segunda mitad del siglo XX que se pueden encontrar; la autobiografía del mismo autor en El ladrón en la casa vacía no le va muy a la zaga. La sociedad abierta y sus enemigos de Karl Popper es, posiblemente el mejor tratado político escrito en el siglo XX y autores con la viveza intelectual de un Bertrand Russell en su Por qué no soy cristiano parcialmente replicado por el español José Antonio Marina con su Por qué soy cristiano son joyas que merecen ser leídas, tal vez más de una vez. El Camino de servidumbre de Hayek es otra de las obras que sirven para abrir los ojos al igual que algunos de los textos iniciales de Thomas Sowell, en especial Knowledge and Decisions, el mejor libro sobre gestión de conocimiento que puede encontrarse antes de que a nadie se le ocurriese utilizar tal nombre.

Si vamos a los clásicos, la lectura de Rousseau es inevitable, tanto por sí mismo como porque representa una puerta de entrada para los griegos y, dentro de Rousseau, dos obras: Emilio y El contrato social. Obras ambas lúcidas, producto de su época y que tienen algunos elementos curiosos en los que es fácil cazar a los que las citan sin haberlas leído. En primer lugar, la vida de Rousseau no fue precisamente ejemplar y un tratado de educación como Emilio escrito por alguien que abandonó a sus propios hijos no parece un ejemplo de coherencia. Rousseau es a menudo considerado un icono progresista, un adelantado a su tiempo…sin embargo, la segunda parte de Emilio es dedicada a la mujer porque Emilio necesita una mujer…no por sí misma sino porque Emilio la necesita, gran mensaje feminista que mejorará cuando añade que hay cualidades que lo son en el hombre pero no en la mujer como, por ejemplo, el valor porque aunque la mujer no siempre vaya a estar en estado de gravidez, ése es su estado natural. Creo que estas frases, tomadas literalmente de Emilio explicarán que cuando oigo a una feminista defender ardorosamente a Rousseau no pueda evitar una sonrisa en la que sobresale el colmillo.

Sin duda, son muchos más los títulos y autores que se podrían añadir y que aportan cosas tan importantes como pasar un rato agradable -por ejemplo, los libros de Bill Bryson- pero he tratado de recoger aquellos autores y libros que marcan un antes y un después o, al menos, a mí me lo han marcado. Espero que la proximidad de las vacaciones pueda servir para que quienes lean este post y tengan curiosidad disfruten de la misma experiencia.

Android: El futuro que viene

Pocas veces el mercado de telefonía móvil había estado tan interesante como ahora. Parece que Google se ha cansado de que Apple se estuviese llevando la mayor parte de los beneficios del mercado y ha hecho una maniobra arriesgada y que puede suponer un vuelco total en la situación de hoy:

Mañana, 13 de diciembre, aparece a la venta el nuevo teléfono Nexus…Android con las bendiciones de Google y, en esta ocasión, fabricado por LG y basado en buena parte en su modelo Optimus. Hasta ahí, nada nuevo puesto que ya lo ha hecho antes con Samsung. La novedad está en que Google ha decidido romper los precios y vender un modelo que claramente se sitúa en la alta gama por un precio inferior a los 300 euros y ahí es donde empiezan a saltar chispas:

La propia LG quiere vender el Nexus a un precio superior a 600 euros y un distribuidor clave, The Phone House, afirma que no distribuirá el modelo porque le parece absurdo hacerlo cuando se le puede comprar a Google por menos de la mitad. Por supuesto, el movimiento va mucho más allá: ¿A qué precio podrá vender LG su anterior modelo Optimus? Y Samsung ¿A qué precio tendrá que poner su Galaxy III? Y HTC ¿A qué precio tendrá que poner su anunciado y aún no puesto a la venta OneX Plus?

Y, sobre todo…¿Cuál es el diferencial que están dispuestos a pagar los forofos de Apple por contar con el logo de la manzanita?

Sin duda, Google no va a sacar grandes beneficios de romper el mercado pero es previsible que consiga situar los precios en otro nivel…lo que tampoco está mal.

Iberia, IAG y British Airways: Misterios

Cuando se planteó la fusión British Airways-Iberia había un gran problema: El enorme agujero de British Airways derivado de su fondo de pensiones; al cabo de un tiempo nos encontramos con que British Airways se ha hecho con buena parte de los destinos más interesantes de Iberia -los de largo alcance- y que aparece Iberia Express, cuya diferenciación con Iberia es bastante dudosa y ahora resulta que la rémora para la fusión no es British Airways sino Iberia. ¿Qué ha cambiado en ese tiempo?

Es cierto que los costes asociados a los pilotos de Iberia son muy altos -de hecho, el sueldo medio de un piloto de Iberia puede encontrarse a la altura del coste anual para el Estado de mantener un coche oficial- pero tampoco creo que los de British Airways vayan muy a la zaga, especialmente considerando que el coste de vida en el Reino Unido comparado con el español se puede ajustar en la mayoría de los casos con esta sencilla fórmula: 1 libra = 1 euro…es decir, lo que aquí cuesta un euro, en el Reino Unido cuesta una libra. Por otro lado, si hablamos de la escasa competitividad de Iberia en relación con las low-cost no parece que la de British Airways sea mucho mayor y, por ello, para aerolíneas de este perfil los mejores destinos pueden ser los de largo alcance…ésos que misteriosamente han ido desapareciendo de Iberia como destinos directos desde Madrid para hacer una escala en Londres y continuar como un vuelo de British Airways.

Al mismo tiempo que se anuncian los despidos en Iberia coincidiendo con el reverdecer de British Airways, se anuncia también la posible OPA de exclusión sobre Vueling, que sería la enésima aventura en el low-cost tanto de Iberia -Clickair y Iberia Express- como de British Airways con su Go. Todo apunta a que Iberia se ha visto convertida en el fuelle de un acordeón pero la conjunción de situaciones pasadas y repentinamente olvidadas con otras anunciadas, como el ERE de Iberia y la OPA sobre Vueling invitan a pensar en quién será el acordeonista y quién, cuánto y cómo le ha pagado por la interpretación de la pieza.

Política y símbolos

Creo que debo estar entre los pocos españoles que abiertamente confiesan haberse escandalizado con la retirada de la última estatua de Franco en Madrid. Entiéndase bien; no se trata de simpatía por el personaje sino de coherencia: Si se retira la estatua de Franco por su contribución a una de las partes más negras de la historia española reciente, no se pueden dejar a pocos metros de ésta las estatuas de Indalecio Prieto y Largo Caballero por idénticas razones. Tal vez incluso merezca la pena recordar que el detonante de la guerra civil fue el asesinato del entonces máximo dirigente de la oposición por miembros de la escolta de Indalecio Prieto, ministro en aquel momento. Tampoco parece que el día elegido para tal retirada sea el más adecuado: El fin de fiesta del cumpleaños de Santiago Carrillo, cuyo vínculo con el genocidio de Paracuellos quedó claramente establecido tras la desclasificación de los papeles de la URSS y personaje al que el Ayuntamiento de Madrid ha considerado merecedor de que una calle lleve su nombre. Puestos a poner nombres de calles ¿por qué no una para Julián Besteiro que, además, fue concejal del Ayuntamiento de Madrid y cuyos esfuerzos por evitar la guerra y su contribución para acabarla son conocidos?

En Bilbao, durante el gobierno de Zapatero, le pusieron a una estación el nombre de Indalecio Prieto y, para no ofender a los simpáticos nacionalistas, se cambió el nombre de algunas instituciones. Así el tradicional Instituto Nacional de Meteorología pasó a denominarse Agencia Estatal de Meteorología, por si la palabra «nacional» asignada a una entidad distinta de su terruño le provocaba ronchas a alguno. Lo mismo pasó con la «Agencia Estatal de Seguridad Aérea» sin que quede claro por qué no se denominó «Agencia Española de Seguridad Aérea» o «Agencia Nacional de Seguridad Aérea». ¿Qué decir de «Renfe» que agrupaba la doble ofensa de «Red NACIONAL de Ferrocarriles ESPAÑOLES» y hubo que cambiarla urgentemente a «Adif», que parece la onomatopeya de un estornudo? De puro milagro se libró la Biblioteca Nacional puesto que había que satisfacer en todo a los que se consideraban ofendidos por nombres como «España» o «nacional».

Curiosamente, cuando hay un cambio de gobierno no se produce un cambio igual y de sentido contrario. Normalmente, se pretexta la practicidad pero es un craso error cuando no una forma de ocultar otro motivo: Miedo. Si alguien se comporta en forma sectaria y sus decisiones se vuelven atrás, sabe que en el futuro volverá a ocurrir lo mismo y probablemente cambiará su forma de comportamiento. Si, bajo pretexto de practicidad y de no entrar en polémica, se dejan las cosas como las han puesto los adversarios, se está permitiendo que éstos ganen la batalla de los símbolos que, desde luego, tiene su importancia. Si quien cambia un nombre o quita una estatua sabe que cuando venga otro, repondrá la estatua o volverá a cambiar el nombre…lo mirará mucho antes de hacerlo de nuevo. Si sabe que va a salir bien de ello, poco a poco conseguirá que las calles y ciudades lleven exclusivamente nombres, estatuas o lo que sea de su agrado y, además, excluyendo todos las demás. Esto es lo que se consigue con la inacción.

Debajo de los símbolos hay principios y los de una gran mayoría de nuestros políticos oscilan entre la inexistencia y el comportamiento fascista. Entiéndase que por comportamiento fascista aquí me refiero a aquéllos que consideran tener una legitimidad intrínseca y que cualquier acción queda justificada si son ellos los que la perpetran. Tanto si se consideran llevados por el «viento de la historia» -léase izquierdas- como si se consideran ungidos por la historia pasada -léase derechas- consideran su salida del poder como una anomalía a combatir por todos los medios. ¿Legitimidad de los medios? Puesto que ellos son LOS legítimos, cualquier medio que utilicen queda legitimado por el simple hecho de que son ellos quienes lo utilizan. Ése y no otro es el significado del comportamiento fascista, tan frecuente entre nuestros políticos de izquierda, de derecha y, sobre todo, nacionalistas.

Frente a estos se encuentran los que no tienen ningún tipo de principio sino que se consideran «prácticos» o de «centro»: Éstos están dispuestos a ceder en cualquier principio si la cesión les sirve para ganar tiempo o para que no se levanten polémicas. Éste es el sentido del silencio generalizado ante hechos como el señalado de la retirada de la estatua de Franco. ¿Quieren borrar parte de la historia reciente? De acuerdo…pero borren también a otros personajes que han conservado cuidadosamente y que, con idénticos criterios, deberían también haber sido retirados. ¿No quieren borrar la historia? Dejen a todos en paz…a unos y a otros. El borrado selectivo es una manifestación del comportamiento fascista descrito y el silencio ante ese borrado selectivo es una manifestación de cobardía…como lo es ahora la calle en Madrid para Santiago Carrillo mientras se mantiene en el olvido a personajes como Besteiro, Melchor Rodríguez o Ángel Sanz Briz.

Por desgracia, la izquierda y la derecha liberales, o sea izquierda y derecha con principios sólidos pero sin incurrir en comportamientos fascistas es una rareza en nuestro país. Cuando alguien critica con vehemencia el estado de cosas es tachado de «extrema derecha» o de «fascista», confundiendo deliberadamente los decibelios de la crítica con los principios de fondo. Baste como ejemplo que en Madrid hay quien ha querido considerar a Esperanza Aguirre como «más de derechas» que Alberto Ruiz Gallardón, en su momento delfín de Fraga en la extinta Alianza Popular. El motivo está claro: Calificar a alguien de «extrema derecha» es una forma de intentar desactivarlo -que responda o no a la realidad no importa- y para muchos adversarios era más importante desactivar a Aguirre que a Gallardón.

La ópera bufa que ahora estamos viviendo, con guión del nacionalismo catalán, tiene esa misma raíz: Abandono de los principios y dejar que otro vaya adelante con sus símbolos sin entrar en esa guerra por consideraciones «prácticas». Los símbolos son importantes como expresión de principios. Por supuesto, si se carece de éstos, la batalla de los símbolos está perdida de antemano y ahora estamos empezando a ver hacia dónde lleva esa dejación aunque, la verdad, visible era desde hace mucho tiempo. Otra cosa es que nadie haya tenido interés en mirar y en fechas que ya empiezan a ser tan lejanas como 1977, alguien decidió darle carta de naturaleza al oxímoron «nacionalismos democráticos» y actuar en consecuencia abandonando toda acción en el terreno de los símbolos y lo que es peor, también en el de los principios.

Windows 8 y Microsoft: La hora de la verdad

Todo el mundo tiene su pequeña vanidad y la mía ha quedado satisfecha al ver que un estudio de Forrester pronosticaba malos tiempos para Microsoft, casi en los mismos términos que yo mismo lo hacía al referirme a la apuesta presuntamente suicida de Nokia en este mismo blog.

Windows-8 puede ser para Microsoft el ser o no ser, es decir, el continuar siendo uno de los primeros actores en la industria o ser el inicio de un lento pero inevitable declive. Si vemos lo que ocurre en mercados como el de la automoción, es frecuente que las innovaciones en el diseño vayan primero a las gamas más altas y, poco a poco, se van adoptando también por las gamas más bajas. Aquí estamos asistiendo justamente al fenómeno inverso:

Microsoft ha perdido claramente el tren de los dispositivos móviles que, hoy por hoy, está dominado por los gigantes Apple y Google. Sin embargo, el diseño de Windows-8 no recuerda a los anteriores Windows sino precisamente a un dispositivo móvil. ¿Facilita con ello su penetración en la telefonía móvil o, por el contrario, facilita la penetración de sus adversarios en su propio terreno?

Android no es otra cosa que Linux y el músculo de Google ha hecho el resto. Me permitiré sacar otra vez la bola de cristal: Es probable que Google acabe abandonando la aventura Chrome OS y acabe adquiriendo alguna distribución Linux para hacer con ella lo mismo que con Android. Si esto ocurre, la inmersión progresiva de Microsoft en la insignificancia será un hecho. Forrester vaticinaba que en unos 3 años, la presencia del software de Microsoft en los ordenadores disminuiría hasta un 30% partiendo del más de 90% que ha llegado a tener Windows.

Windows-8 puede ser su última oportunidad: Si sale bien -lo que no es fácil porque ya no es sólo cuestión de diseño sino de disponibilidad de aplicaciones externas- le servirá para entrar en el mercado de dispositivos móviles que siempre se le ha resistido. Si le sale mal, y es lo más probable, habrá construido su propio caballo de Troya para ponerlo a disposición de los que están cercando su hasta hace poco todopoderosa ciudadela.

Política y sofismas

Hoy, dentro del resumen que me envía StumbleUpon he encontrado esta página: http://www.stumbleupon.com/su/2DSEwL/www.informationisbeautiful.net/visualizations/rhetological-fallacies/

La página tiene más interés del que podría deducirse de su calificación como catálogo de trucos dialécticos y da mucho qué pensar sobre a qué llamamos manipulación y qué no lo es. Inmediatamente después del catálogo puede encontrarse un enlace donde muestra las declaraciones de un cardenal católico en contra del matrimonio gay. Catálogo en mano, hacen una estadística de falacias: http://infobeautiful2.s3.amazonaws.com/RhetoricalFallacy_SameSexMarriage.png

Nuestros expertos en manipulación dialéctica han hecho un excelente trabajo identificando un conjunto de ardides muy utilizados pero mucho me temo que si el cardenal analizado estuviera en un debate con un oponente, su oponente podría obtener similares puntuaciones en manipulación aunque, con toda seguridad, las categorías utilizadas serían distintas.  Al final llegaremos a una pregunta: ¿La discrepancia es manipulación?

Cualquier construcción del lenguaje vista a través del prisma de la manipulación nos daría unos resultados semejantes a los obtenidos por el cardenal pero ¿estaba tratando de defender una posición oficial o estaba siendo sincero en sus planteamientos? El catálogo no nos dice nada sobre eso y, sin embargo, se trata de una diferencia crucial. En un caso tendríamos el forgiano principio del juro mi más inquebrantable adhesión a lo que haga falta mientras que en el otro se estaría exponiendo honestamente una opinión…y esto vale lo mismo para el cardenal que para su eventual oponente.

La capacidad de manipulación dialéctica es una habilidad instrumental muy utilizada en la política. Si damos por supuesto que no existen principios, creencias ni opiniones sinceras y toda comunicación es evaluada desde el prisma de la manipulación, entenderemos fácilmente por qué estamos como estamos: Hemos renunciado a tener gente de principios y hemos preferido sustituirlos con vendedores de alfombras capaces de colocar la mercancía que haga falta…después preguntaremos por qué hay crisis.

¿Comete Nokia un suicidio asistido?

Cualquier observador interesado del mercado de las T.I.C. habrá visto varios movimientos importantes y alguno de ellos, en particular el de Nokia, sorprendente si no absurdo…salvo que haya debajo algo más que todavía no conozcamos los profanos.

Durante mucho tiempo, Nokia marcó el camino de la facilidad de uso con terminales de un tamaño contenido y dotados de su excelente sistema operativo Symbian. La aparición del iPhone de Apple y el contraataque de numerosas marcas que empezarían a fabricar terminales basados en Android daría lugar a un paisaje totalmente distinto en el mercado. La disponibilidad de aplicaciones hacía que la apuesta de Nokia por Symbian no resultase sostenible y, en esas condiciones, parece que su única opción real era pasarse a Android. En lugar de esto, decidió pasarse a un tercero en discordia que en el terreno de los móviles está en un tercer y muy retrasado lugar: Windows. Por añadidura, Nokia no ha seguido la política de otros competidores como HTC de fabricar los mismos dispositivos corriendo sistemas operativos Windows y Android. No; Nokia ha puesto todos los huevos en la misma cesta y se ha pasado por completo a Windows. ¿Es un error o Nokia sabe algo que los demás no sabemos? Recopilemos qué es lo que sí sabemos los profanos:

Empecemos por la marca más ambiciosa del mercado: Apple. Muchos consumidores, entre los que me encuentro, no quieren saber nada de Apple. Nada que oponer ni a su capacidad de diseño e innovación -probablemente los mejores en el mercado actual- ni a su manejo de las herramientas de márketing, que es magistral. Lo que a muchos no nos resulta aceptable es la política de «Apple sólo se entiende con Apple» y que hace que cosas tan sencillas como pasar información a través de Bluetooth sea imposible si uno de los dispositivos es Apple y el otro no lo es. Apple ha querido crear siempre -tanto en los momentos en que se suponía que desaparecería en breve como en su momento de mayor éxito- un ecosistema cerrado donde, por serlo, el comprador de un dispositivo Apple acaba viéndose rodeado de Apple por todas partes.

Algo parecido intentó RIM con sus Blackberry, aunque hoy se podría decir sin gran riesgo de error que Blackberry está abocada a su desaparición: No tiene la fuerza de Apple ni su escalabilidad que abarca desde los reproductores de música hasta los ordenadores pasando por los teléfonos y las tabletas. Hoy las Blackberry representan una isla incomunicada y con pocas posibilidades de salir de ella.

Los no-Apple no han tenido ni tienen la posibilidad de integrarse en el ecosistema Apple y, si han tenido la posibilidad de hacerlo en el ecosistema Blackberry, no les ha interesado. Como consecuencia, salió Android. Detalle que no todos los usuarios conocen: Android ES Linux. Linux es un viejo conocido en los ordenadores personales aunque nunca ha llegado a acercarse a los niveles de implantación de Windows, lo que pone en cuestión hasta dónde puede llegar el concepto de desarrollo de software libre; sin embargo, al entrar en la telefonía móvil, Linux-Android encontró su «primo de Zumosol» bajo la forma de Google. Aunque algunos siguen desarrollando versiones ajenas a Google o incluso en abierta competencia -caso de Amazon con su Kindle Fire- el mundo Linux en su versión de dispositivos móviles ha recibido un enorme empuje por parte de Google.

¿Qué es lo que podríamos esperar razonablemente en un próximo futuro? Android-Linux podría comportarse en una forma similar a Apple y buscar el crecimiento a otros dispositivos. Esto ya lo estamos viendo de forma que las tabletas están recibiendo versiones más avanzadas de Android, no accesibles a muchos teléfonos móviles y Google está tratando de introducir su sistema operativo Chrome OS en el ámbito de los ordenadores personales sin que el éxito hasta el momento haya sido muy amplio. Si me dejan utilizar la bola de cristal, lanzaré un pronóstico: Con el tiempo, Android empezará a mostrar abiertamente a todo el mundo su parentesco con Linux y, del mismo modo que Apple ha actuado con el iOS, el empujón sobre Android llegará bajo su forma Linux al mundo de los ordenadores personales.

Al final, si esto se cumple, llegaremos a un duopolio virtual Android-Linux .vs. Apple y que abarcará desde dispositivos móviles hasta ordenadores personales -centrándonos sólo en la tecnología de información para consumo público- y habrá un gran perdedor que irá perdiendo posiciones de forma lenta pero segura, tanto en ordenadores personales como en dispositivos móviles donde no llega -y probablemente no llegará- a arrancar con fuerza: Windows.

Éste es un pronóstico que puede hacerse sin información privilegiada; basta la observación atenta de los movimientos que se están produciendo en el mercado. Es en este contexto en el que Nokia decide apostar al 100% por Windows, manteniendo algún resto de Symbian quizá más por nostalgia que otra cosa, y ya ha perdido de forma clara su posición como fabricante frente al coreano Samsung, la bestia negra de Apple. ¿Por qué? Como consumidor, lo siento porque Nokia siempre ha fabricado terminales de buena calidad y era de los pocos que podía hacer frente a Apple en diseño. Como ejemplo, todavía pueden verse Nokia 5800 y 5300, terminales que le hicieron daño a la primera versión del iPhone antes de la eclosión de Android. ¿Qué hay detrás de tal decisión? ¿Hay algo tan importante que sólo Nokia sepa y que pueda alterar radicalmente la dinámica del mercado? Seguramente, dentro de unos años, la decisión de Nokia se estudiará en las escuelas de negocios -como modelo positivo o negativo- al igual que hoy asistimos a la canonización civil de Steve Jobs. El tiempo resolverá el enigma.

¿Camino de Grecia o de Yugoslavia?

Al ver la situación española actual es inevitable acordarse de las chapuzas perpetradas en 1977. Sin embargo, a medida que pasan los años, quedarnos en eso empieza a ser tan absurdo como la pretensión de algunos de reescribir la historia a partir de una Segunda República presuntamente democrática y rota por un golpe militar de carácter fascista. Naturalmente ni los hechos de la Segunda República la califican como democrática ni las conductas fascistas se dieron en uno solo de los bandos en la guerra.

Esta vieja idea permanecía en 1977, cuando unos se reclamaban herederos de una legitimidad republicana y otros se veían acomplejados por haber vivido bien o muy bien al amparo del régimen que salió de la guerra. La consecuencia fue una transición en la que haber estado en contra de Franco -a veces con decir que se había estado era suficiente- bastaba para adornarse con credenciales democráticas. Al amparo de esas credenciales, en muchos casos falsas, hubo grupos que fueron tomando ventaja a pesar de que su comportamiento no los cualificaba como tales demócratas. Entre estos grupos, merecen una especial mención los nacionalistas. Si alguien duda de esto, le invito a la lectura de la obra de Sabino Arana y a una reflexión sobre si puede ser considerado democrático un partido nacido de tales ideas.

Por supuesto, lo mismo se puede decir del fundador del PSOE Pablo Iglesias y, en cuanto al PP, puede hacerse un silogismo: No todos los del PP proceden del antiguo régimen pero casi todos los que estaban con el antiguo régimen recalaron en el PP…con excepción de algunos notables altos cargos del PSOE entre los que figuran Bono, Fernández de la Vega o Bermejo y que también tenían una relación muy cercana con el franquismo.

Tras el desmembramiento de UCD, las mayorías absolutas del PSOE podrían haber permitido reconducir esa situación generada en 1977 y que era una amenaza latente para el modelo de Estado. Sin embargo, en lugar de esto lo que se hizo es anular virtualmente la división de poderes -cosa que no corregiría el PP cuando, más tarde, tuvo su propia mayoría absoluta ni parece que vaya camino de hacerlo ahora- y, en su lugar, quedó consagrada una situación de bipartidismo en la que, si no había mayoría absoluta, la llave del gobierno quedaba en manos de los nacionalistas.

Los años de Zapatero han llevado al PSOE  a un nivel de descrédito cuya recuperación es muy difícil salvo que los ciudadanos españoles hagan tal gala de falta de memoria que estén dispuestos a escuchar a su mano derecha, Rubalcaba, cuyas acciones como tal mano derecha le deberían llevar, como mínimo, a un abandono de la actividad política. Ese descrédito es el que llevó a una mayoría absoluta del PP y a Rajoy a la Moncloa.

Se dice que la democracia no garantiza un buen gobierno sino la posibilidad de librarse de uno malo; pues bien, es dudoso que muchos de los que votaron a Rajoy lo hicieran por el fervor que éste levantaba sino porque lo vieron como la única opción de librarse de Zapatero. Sin embargo, si las dotes políticas e intelectuales de Zapatero eran bien visibles desde antes de que llegase al poder -no cabía la sorpresa que más tarde alegaron muchos- el carácter dubitativo y la falta de resolución de Rajoy eran igualmente visibles antes de que llegase al poder. El PSOE con Zapatero se ganó a pulso su actual descrédito pero el PP con Rajoy lleva camino de superarlo y conseguir ese mismo descrédito en menos tiempo todavía.

Si alguien lo recuerda, en Grecia no hace aún demasiado tiempo había un esquema que funcionaba basado en el bipartidismo. El descrédito de los dos grandes partidos conduciría a una situación en la que empezaron a salir partidos como setas -incluidos partidos abiertamente nazis y comunistas- haciendo imposible gobernar el país. ¿Qué tenemos en España? Dos grandes partidos desacreditados hasta el límite y la emergencia de nuevas formaciones o el crecimiento de otras pequeñas: Julio Anguita acaba de anunciar su vuelta a la política fuera de Izquierda Unida y con una formación que pretende ser transversal, UPyD se ha comportado desde sus inicios más como una plataforma también transversal que como un partido, Izquierda Unida está creciendo y radicalizándose al mismo tiempo, queda por saber qué hará Esperanza Aguirre una vez que tenga a su delfín consolidado y sin que lo torpedeen desde su propio partido y es de esperar que, además de los nacionalistas cada vez más subidos al monte, aparezcan también otras formaciones, incluida la extrema derecha que hasta el momento ha sido marginal en España.

No es un buen escenario para el futuro de ningún país pero, desde luego, se presenta como bastante probable en España y, a pesar de no ser bueno, hay peores opciones: Lo ocurrido en los Balcanes. El permanente juego de ventaja del nacionalismo encuentra ya respuestas en los lugares donde no ha calado. Si alguien duda lo del juego de ventaja, creo que basta con recordar lo que están diciendo ahora mismo muchos de los que abogan por la independencia de Cataluña: Independencia sí pero…dentro de Europa, del euro y con el Barcelona jugando la Liga española. ¡Olé!

Somos muchos los que pensamos que la situación nacida en 1977 ha dado lugar a conflictos que no por fabricados son menos reales y que tal vez sí era buena idea la secesión pero…si quieren entrar en la Unión Europea y en el euro, que se vayan con su deuda y que sigan el mismo camino que han seguido todos los países para su incorporación y, por supuesto, el Barcelona puede jugar la Liga con el Palafrugell pero no tiene sentido alguno que juegue la de un país extranjero. En caso de un referendum, probablemente la mejor garantía de que salga una respuesta favorable a la independencia es hoy que el referendum se haga en toda España. En su momento, Ibarreche se llenó la boca con el «ámbito vasco de decisión» pero hoy, si reclamase la independencia, seguro que no les interesaba eso sino, por el contrario, un referendum conforme a la Constitución y en toda España.

Sin embargo, la idea joseantoniana del «España es una unidad de destino en lo universal» sigue teniendo también sus adeptos, dentro y fuera de las zonas conflictivas gracias a los nacionalismos, que no están dispuestos a permitir que España se trocee.  Este enfrentamiento de posturas sin que quepa punto de acuerdo alguno es el que muestra también que la situación que se produjo en los Balcanes podría también repetirse en España.

La chapuza nacida en 1977 no sirve; de hecho no servía ya en el momento de su nacimiento en que sólo se pensó en el riesgo del cuartelazo pero no en otros riesgos más de largo plazo cuya evolución nos ha traído hasta el momento en que estamos. No es momento de locos ni de débiles sino de afrontar los problemas y de darles soluciones duraderas. ¿Pasan por la fragmentación de España? Sea, si ésa es la mejor solución para todos. ¿Pasan por un modelo de Estado radicalmente distinto? Perfecto. Lo que sí está claro es que lo que hay no vale y el camino emprendido desde 1977, corregido y aumentado por la inepcia y el sectarismo de Zapatero y por la indecisión de Rajoy nos lleva a lugares en los que probablemente ninguno querríamos estar.

«Some reflections on the loss of the Titanic» de Joseph Conrad (1921): Versión en español «El Titanic».

Joseph Conrad alcanzó el grado de universalmente conocido con El corazón de las tinieblas pero, además, fue un experto marino y buena parte de su obra novelística está centrada en el mar. El naufragio del Titanic no podía dejarlo indiferente y el libro -traducido al español como El Titanic y editado por Gadir- es una crítica tanto a una evolución tecnológica ciega como al proceso de investigación posterior. Éstos son los puntos que un siglo después de que se hundiera el Titanic siguen estando de actualidad tanto en otras formas de transporte como el aéreo como en el propio transporte marítimo con casos como el del Costa Concordia, casi tres veces más pesado que el Titanic.

En la prensa de la época se hizo tanto énfasis en que el Titanic era insumergible como se ha hecho más recientemente en que algunos aviones no podían entrar en pérdida. En uno y otro caso, tal alegación se apoyaba, como los hechos han demostrado, en un optimismo técnico injustificado.

En el Titanic los supuestos compartimentos estancos garantizaban que, en caso de que uno de ellos se inundase, los demás mantendrían a flote el barco. Naturalmente, si en lugar de una colisión lo que se produce es un desgarro longitudinal que pueda afectar a varios de los compartimentos, la flotabilidad deja de estar garantizada. Si, además, los compartimentos no son estancos hasta la cubierta sino sólo hasta una altura que pueda ser rebasada por la inundación de uno de ellos o por la inclinación del barco…resulta que los compartimentos no son estancos y el barco se puede hundir como efectivamente ocurrió.

En cuanto a la supuesta solidez de los grandes barcos, Conrad plantea algo tan simple como que es posible hacer una caja de galletas de una enorme solidez pero el grosor de las paredes no puede ir creciendo de forma proporcional al tamaño y, en consecuencia, un barco de grandes dimensiones resultaría, a pesar de su aspecto imponente, mucho menos sólido que uno mucho más pequeño y construido con la voluntad de hacerlo resistente. En palabras de Conrad, una perfecta muestra de la moderna confianza ciega en los materiales y artilugios.

La forma en que la responsabilidad queda diluída tanto en los hechos como en la investigación posterior queda representada en una frase referida a las sociedades de responsabilidad limitada: No tenían almas que salvar ni cuerpos a los que patear y que, de ese modo, salían indemnes de este mundo y del otro de todas las sanciones efectivas impuestas por una conducta consciente. La descripción está escrita en 1921 pero bien podría haberlo sido ayer.

También tiene su apartado relativo a la costumbre de culpar al que está más cerca bajo etiquetas como «error humano», «complacencia», «falta de formación» y tantas otras variantes para conseguir que pague el pato el que estaba más cerca en el momento del accidente: Se alegaba que el barco era insumergible, siempre que se gobierne de acuerdo a la nueva náutica.

Al traductor de la versión española se le ha escapado algún nudos por hora como muestra evidente de que aún no ha calado el concepto de que el nudo es una unidad de velocidad y no de longitud y, nuevamente, Conrad plantea un principio que también es de aplicación hoy: Hay un punto en que el progreso, para ser un verdadero avance, ha de variar ligeramente de rumbo:  La historia de la evolución humana puede medirse en términos de degradación del conocimiento individual. Autores que se encuentran entre sí en las antípodas ideológicamente como Thomas Sowell en Knowledge and Decisions y Richard Sennett en The Corrosion of Character han denunciado este simple hecho de forma separada. A medida que va creciendo la complejidad del mundo en que nos encontramos, ese deterioro del conocimiento individual a través de la especialización extrema conduce a que cada uno pueda ver su árbol -cuando no su pequeña ramita o su hoja- pero nadie se capaz de ver el bosque, tal vez y siguiendo el paralelismo, menos que nadie quienes tienen intereses en el negocio de la madera como, por ejemplo, políticos y asimilados.

La descripción que Conrad hace del Titanic se parece mucho a la que mucho más recientemente se ha hecho del Costa Concordia y, en general, de los grandes cruceros: dirigido por una especie de sindicato de hostelería compuesto por el jefe de máquinas, el sobrecargo y el capitán. Un siglo después del naufragio del Titanic se siguen discutiendo los mismos temas y en idénticos términos. ¿Para qué ha servido el siglo transcurrido y las víctimas del Titanic?

En cuanto al diseño o a la evaluación de riesgos…unos simples cálculos cuando están desasistidos de imaginación y llegan a hacerse señores del sentido común resultan los más engañosos ejercicios del intelecto. 

Desde que Conrad escribió su libro, han transcurrido 91 años. La tecnología ha avanzado mucho en esos años pero, paradójicamente, los hechos denunciados y la mentalidad que llevan detrás siguen de plena actualidad.